Es tiempo de empezar a reactivar actividades y sobre todo en pensar en planes que ayuden a retomar nuevamente el rumbo del negocio, o empresa.

Sin embargo, nuestra desesperación por “salir pronto” debe ser pensada y sobre todo analizada para no cometer errores a largo plazo. Hoy en día, pareciera que el “arrancar ya” es vital, pero esto puede ser una trampa a largo plazo si no se trabaja o se planea con tiempo y se determinan pasos tangibles y no tangibles. Si esto no se toma en serio, puede ser que nos tome más esfuerzo y dinero corregir el rumbo de nuestro camino a través del tiempo.

Hace poco hablaba con empresarios sobre lo importante que era dejar planeado o trazado un plan a largo plazo que ayudara a crear un crecimiento orgánico y especialmente con puentes para innovar en todo momento. Desafortunadamente la desesperación les hace pensar que las acciones inmediatas pueden ser redituables, pero nadie asegura la vigencia o doble esfuerzo al final del tiempo.

Pero ¿cuales son las trampas más comunes para perderse en dicho plan? Aquí algunas líneas que debes tomar en cuenta en tu plan de salida:

1.- No dejar de pensar en corto, mediano y largo plazo, el enfoque no está en este año, sino en el que regresaremos a una “normalidad” aun no definida.

2.- Crear un plan comercial adhoc a tu demanda, pero orientada a cubrir espacios a largo plazo siempre. Si tienes que definir procesos a largo plazo aun no rentables; no los pierdas de vista.

3.- Analiza cuales son movimientos de crisis y cuales reales, para definir un plan comercial. Todos deben atenderse, pero algunos serán momentáneos, esos son los que pueden alterar tu camino, no tu rumbo final.

4.- Mejora tus canales, distribuciones y acercamientos con tus Clientes en todo momento, los pequeños ajustes son los mejores, pues pueden medirse rápidamente y ajustar de la misma manera.

5.- Revisa roles y procesos internos, ubica los ajustes que darán la pauta de tu crecimiento; recuerda, estamos en emergencia, debes ser cauteloso con tus objetivos y que puede funcionar a mediano plazo.

6.- La innovación deberá ser constante; no puedes parar tus ajustes, pero si puedes pensar en innovar paulatinamente con ajustes, productos y otras ideas, aún más si esto está trazado en tu plan.

7.- Reten y se atractivo para tus líderes, construye con ellos, enséñalos y guíalos a tus necesidades reales. Ahora parece que las mentes son “quitapón” y esto es un error, la continuidad es vital para el crecimiento a largo plazo.

8.- Explora la posibilidad de hacer alianzas con otros proveedores que puedan ayudarte a expandir tus propuestas de negocio y servicios; de esta manera evoluciona tu negocio con un enfoque más sólido. 

9.- Prepara un plan de crisis de contracciones y recuperaciones, el negocio siempre tendrá baches de toda índole que debe ser cubierta. Expandirá tu pensamiento creativo, tu forma de visualizar tu camino y te ayuda a fortalecer tus objetivos a largo plazo.

Sabemos que estamos en emergencia, y que el poner nuestro producto en las manos de nuestro consumidor es primordial, pero también no olvidemos que lo más importante es tener un plan que haga este crecimiento orgánico y continuo, incluyendo las contingencias ya mentadas. 

Crea la ecuación espejo: planeación + ejecución + evaluación + ajustes + ejecución + planeación, tal vez esto te puede dar la pauta para definir los rumbos de tus acciones y lo largo del tiempo te dará mejores resultados para crecer ordenadamente.

Recuerda, tu marca, empresa, asociación o cliente no siempre debe recibir lo que quiere,

sino lo que necesita, y esto es a veces difícil de explicarlo, pero a la larga te dará la razón.

De esta manera como las grandes empresas que han sobrevivido varias crisis, podrás trazar un rumbo medido y claro en el tiempo, que pueda ayudarte crecer sólidamente.

Y tú, ¿Cómo construyes tu imagen?

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