El futuro empieza hoy

Pero más allá de las consecuencias sobre salud, el virus va a tener enormes consecuencias sociales y económicas, comenta Jorge Ruiz.

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La pandemia del coronavirus pronto alcanzará la cifra de un 2.000.000 de contagios en todo el mundo y más de 130.000 fallecidos, ése es el verdadero drama y el que tiene verdadera importancia. Pero más allá de las consecuencias sobre salud, el virus va a tener enormes consecuencias sociales y económicas. Los gobiernos ya están preparando la salida de los confinamientos en cada uno de los países afectados y las previsiones económicas no pueden ser más pesimistas. Se habla de una caída del PIB en torno al 8% en Francia y España,  en Alemania un 4,2%, en Estados Unidos un 13%, en México un 6.6%, en Argentina un 1.6%, el comercio global caerá entre un 23 y un 32%….

Todos estos datos no dejan de ser previsiones, pero que se cumplan más o menos está en manos de todos los que formamos la cadena de la economía mundial. Cada eslabón tiene en su mano ayudar a la recuperación económica, los gobiernos, las multinacionales, las grandes empresas, las pymes, los ejecutivos, los empleados y cada uno de nosotros como clientes. Cada uno en su medida, pero todos con una importancia fundamental para que no se rompa la cadena.

No soy especialmente creyente y menos practicante, pero estudié en colegio católico y algunas cosas quedaron en mi memoria. Recuerdo una parábola que decía algo así:

“Un hombre al fallecer subió al cielo y allí se encontró con Dios, éste le preguntó si quería repasar su vida en imágenes junto a él. Aceptó y fueron repasando cada momento importante de su vida. Había vivido siempre junto al mar y en cada momento de su vida se veía como paseaba por la arena de la playa y cómo a su paso se veían 4 huellas, las suyas y las de Dios que le acompañaba en su camino. En alguno de esos momentos 2 de ellas desaparecían y únicamente se veían las marcas de 2 pies. Al terminar de repasar toda su vida, Dios le preguntó si tenía algo que decirle y él muy enojado le dijo que en los momentos malos de la vida le había dejado sólo. Dios, le respondió: te equivocas, en los momentos duros de tu vida sólo puedes ver 2 huellas, pero son las mías. En esos momentos te cogía en brazos para guiarte en tu camino”

Llevado al día de hoy y a nuestra futura recuperación económica es lo que debemos hacer cada eslabón de la cadena. Los gobiernos deberán levantar a las empresas, los empresarios a los ejecutivos, los ejecutivos a cada miembro de su equipo y cada empleado contribuir con optimismo hacia un futuro que deje equivocadas a las previsiones pesimistas que nos están lanzando. Dentro de pocas fechas nos pondremos otra vez en marcha, tenemos que hacerlo desde un pensamiento positivo y sobre todo pensando en qué podemos hacer cada uno de nosotros por los demás miembros de la cadena, teniendo claro que si se cae un eslabón nos caemos todos. Sólo así conseguiremos  más pronto que tarde que las previsiones se transformen en optimismo en esta batalla que se plantea dura, pero que si luchamos juntos, saldemos victoriosos.

El futuro no termina, el futuro empieza hoy y empieza por ti.

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