La obesidad es un tema que causa cada vez más preocupación en México, debido a las enfermedades que se detonan con a partir de este padecimiento, como es el caso de la diabetes o de los trastornos cardiacos, los cuales derivan en muchos casos, en la muerte. De hecho, para comprender la gravedad del problema en el país, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018 señaló que esta condición está presente en el 75.2 por ciento de los mexicanos. Además del sedentarismo, los hábitos alimenticios contribuyen a esta situación. Por esta razón, resultan muy preocupantes los resultados presentados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), organismo que aseguró que la venta de los alimentos chatarra ha ido en aumento para la región de Latinoamérica.

¿Qué tan grave es el problema del aumento en las ventas de la comida chatarra?

La OPS ha presentado de dos maneras los resultados: por un lado, al tomar del 2009 a la fecha, a establecido que el crecimiento de las ventas de alimentos y bebidas chatarra en Latinoamérica se ha incrementado un 17.5 por ciento; por otro lado, cuando ese mismo periodo lo divide en dos segmentos, se estima que del 2009 al 2014, este indicador experimentó un incremento del 8.3 por ciento, mientras que para el segundo lapso, de va del 2014 a finales de este 2019, la métrica lanza un incremento de 9.2 por ciento.

En el caso específico de México, según el estudio “Hábitos alimenticios en México”, realizado por Mercawise, se comenta que el 52 por ciento de la población admitió consumir comida chatarra una vez por semana, mientras que el 13 por ciento afirmó que la come de manera diaria, entre tanto que el 33 por ciento confirmaron que sólo la ingieren de manera ocasional y sólo el 2 por ciento dice que realmente no la come.

La situación se vuelve mucho más preocupante cuando se revisa el consumo de refresco. De hecho, el mismo estudio menciona que el 82 por ciento han comentado que al menos una vez por semana toman este tipo de bebidas, mientras que al menos el 11 por ciento han afirmado que, de hecho, las beben más de una vez por día.

Para prevenir los problemas de la obesidad y el sobrepeso, legisladores mexicanos han optado por implementar el etiquetado frontal en distintos productos alimenticios. Sin embargo, ¿ha servido esto?

¿Realmente sirve el etiquetado frontal?

Aunque especialistas como la nutricionista Julieta Ponche explicó que el etiquetado frontal puede beneficiar a 80 millones de mexicanos (además de 5 millones más que están en edad escolar), lo cierto es que no es una tarea sencilla. Esta medida no sólo ha sido implementada en México, sino que también en sitios como Uruguay, Chile y Perú, aunque se espera que todo el Mercosur también adopte eventualmente la medida. La tierra azteca es la última en sumarse a esta iniciativa.

A pesar de que se sabe que el 94 por ciento de los consumidores se pueden ver beneficiados por el etiquetado frontal, lo cual ayudaría a reducir el consumo de la comida chatarra al empoderar al cliente a través de la información, ¿por qué la tasa de consumo de este tipo de alimentos repuntó considerablemente en los últimos 10 años. De acuerdo con el Poder del Consumidor, el labelling en la parte de enfrente de los artículos no es lo suficientemente claro, debido a los intereses comerciales y al miedo que inyectan las empresas alimentarias. Sea cierto o no, dichas etiquetas sólo un elemento en la lucha contra este padecimiento, de tal modo que haya en el futuro más acciones que solucionar dicho problema de salud.

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