Concuerdo con los miles de ciudadanos que aseguran la insuficiencia del gobierno para atender la problemática social, también comparto la opinión de que las minorías en nuestro país han tomado fuerza, que la responsabilidad social en México ha sido entendida como la atención ecológica y la orientada a las personas con capacidades diferentes.

 

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Siempre he mostrado mi respeto hacia las condiciones de discapacidad, incluso tiempo atrás llevé a cabo una campaña de nombre ACCESO para que los prestadores de servicios turísticos de mi ciudad incluyeran políticas e infraestructura en sus instalaciones. El tema lo he visto desde la gestión pública, desde el aspecto de marketing y he tenido la fortuna de convivir con personas excepcionales, sin embargo, el punto a comentar en esta ocasión es el Teletón como instrumento de Mercadotecnia.

En más de una década hemos sido testigos de estrategias capitalizadas por una televisora, un centenar de empresas que se suman y cientos de mexicanos que como hormiguitas acuden a depositar sus pesitos. En materia de ayuda comunitaria México se pinta sólo, la solidaridad es una característica cliché de nuestro país, tal vez por dicha razón el Teletón se convierte en un monopolio como los tantos que existen y que difícilmente se diluirán.

Aseguro que visto desde un merca la opinión es muy diferente que la audiencia que recibe el bombardeo, la manipulación es tan evidente que lo aportado es solamente el pago de la exposición desmedida y sin tacto. Siempre he pensado que las minorías para ser incluidas deben de conservar su dignidad, el Teletón atenta contra ella, monta un teatro para que no parezca un circo y en medio de lo espontáneo se hace de miles de incautos.

Resulta sorprendente la colaboración de los gobiernos estatales, de los presidentes municipales y en su última edición la presencia de diputados, los cuales aportaron en especie (terrenos) o en económico, la alianza es una especie hibrida de sometimiento y culpa –nosotros como ente que debe asegurar la salud, nos rendimos parcialmente, pues nos aliamos con quien sí pudo-. Es interesante la proyección que genera el Teletón, de ahí proviene el deseo de asegurar los reflectores.

Toda la maquinaria de Televisa enfocada en lograr el objetivo, tanto en meta económica como en refrescar el show que se presenta durante un fin de semana, nadie mejor para armar una programación que va de la risa al llanto que la conocidísima televisora, cabe destacar lo monótono que es la conducción y lo fastuoso que es el despliegue.

Sé que al leerme estará dudado sí es mi pluma, pues le sonaré a un desalmado, sin intensión de reivindicarme quiero asegurarle que no es así, precisamente porque no lo soy, lamento profundamente el trato que se le da a las campañas de responsabilidad social, deseo que en el futuro las empresas mexicanas viren sus intenciones.

Estoy de acuerdo que la mayor discapacidad es no ayudar, sin embargo, no se puede ayudar mediante la lástima, pues lastima.

Gracias por reflexionar a mi lado.

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