Hace algunos años, una de las mayores pesadillas para los programadores de sitios web era la compatibilidad entre navegadores y plataformas. Sigue siendo un punto delicado para la mayoría, pero lejos están los tiempos donde tres versiones diferentes de Internet Explorer (muchas veces con tecnología incompatible entre sí) dominaban el panorama, con Chrome y Firefox peleando por una pequeña participación.

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Si bien sigue siendo un tema a considerar, esa discusión entre navegadores migró al nuevo tema de moda (y de interminables dolores de cabeza) para las agencias digitales: sitios optimizados para dispositivos móviles.

Las limitantes tecnológicas de los primeros navegadores móviles quedaron atrás hace tiempo. Apple, ha sido una pieza fundamental en esta evolución. Desde la salida del primer navegador en un dispositivo móvil (o microbrowser) en el Apple Newton de 1994, hasta la estandarización de la pantalla táctil de gran tamaño en la primera generación del iPhone en 2007 y la pública batalla contra Adobe Flash para navegación desde dispositivos móviles.

La discusión ahora va más allá de la diferencia entre usuarios que navegan desde computadoras de escritorio o dispositivos móviles. Según datos de ComScore de 2014, hasta 57% de los usuarios de internet acceden desde una combinación de escritorio y teléfonos celulares o tabletas; y la tendencia indica que cada vez serán menos los navegantes exclusivos desde una sola plataforma. La lección es: quien visite mi sitio desde escritorio, probablemente algún día tratará de verlo desde mobile y viceversa.

Cuando la navegación móvil peleaba por hacerse de un lugar importante, comenzando en el 2010, empezó a cobrar vida un concepto interesante: Mobile First. El principio era: diseña primero la versión móvil. Cuando esta funcione para el usuario, expándela a una versión de escritorio.

Dos años se han convertido en lo que antes eran décadas, en cuestión de avances tecnológicos para objetos del día a día. Para 2012, la nueva tendencia era el diseño responsivo: no necesitas hacer un sitio móvil y otro de escritorio, sólo necesitas uno que funcione en ambos casos. Mediante programación, se le da una “liquidez” al diseño que le permite adaptarse a una pantalla pequeña de celular o a un monitor gigante de escritorio.

Desde hace algunos meses, Google lo llevó más allá de ser sólo una moda: si tu sitio no es responsivo, va a ser castigado en buscadores. Si quieres seguir siendo relevante en web, favorecer la navegación para el usuario que entre desde varias plataformas y dispositivos ya no es opcional.

Con segmentos (principalmente de consumo y tecnología) que reportan hasta 70% de navegación en sus sitios desde móvil (y muchas de estas visitas son desde el piso de venta de un competidor), la distinción entre usuarios móviles y de escritorio va camino a desaparecer.

Un sitio no debe considerarse primero en móvil. Ahora, hay que pensar en estos usuarios multipantalla (de 5 a 27 pulgadas), multiplataforma (de Safari a Chrome) y multidispositivo (de buscar lo que quiero comprar en un iPad revisar los precios de la competencia en el piso de venta desde un Nexus).

Ser User First no se trata de la plataforma: es dar una experiencia consistente a nuestro usuario.

Con la colaboración de Alan Peralta Fernández, Digital Leader en Teran TBWA.

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