Hace algunos días, platicaba con un cliente sobre sus resultados no tan atractivos en sus negocios, las ventas no mostraban lo proyectado y los famosos KPI’s parecían que se alejaban más y más.

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Por lo cual parecía caer en una depresión laboral bastante peligrosa. Moviéndose solamente en un círculo sin fin que lo llevaba cada momento más hacia el fondo, perdiendo el tiempo en dicho torbellino y sin crear patrones distintos hacia donde romper con dicho camino sin fin.

Vale la pena reflexionar, detenernos, salir de nuestra rutina y de nosotros mismos para ver en realidad cómo somos y en dónde estamos parados. La rutina hace que nuestra vida y los ejercicios profesionales que realizamos se vuelvan monótonos, haciéndonos perder toda claridad, enfoque de lo que queremos hacer y hacia donde vamos.

¿Y qué hacemos para lograr que esa línea de “lo que somos” se vuelva nuevamente un motor en nuestra vida y nos oriente a acercarnos al éxito?.

Pasemos por estos 5 puntos que podrán ayudarnos a entender en donde estamos parados y definir hacia donde queremos ir:

  • Primero: preguntémonos: ¿Quién soy?; en muchas ocasiones buscamos ser una persona que no somos en realidad y mucho menos la que queremos ser; por agradar a los demás o a un grupo pareciera que pertenecemos a una esencia de la cual no estamos hechos, no olvidemos a aquellos “locos” que ahora llamamos genios, en algún momento fueron esos atrevidos que siempre rompían con estereotipos y con lo establecido para forjar un nuevo camino.
  • Segundo: miremos el mundo que nos rodea detenidamente, encontremos a alguien que se parece a nosotros y comparemos que no estamos haciendo. Acerquémonos a gente que comparta nuestros ideales y nuestros sueños. Ellos serán un constante medidor de hacia donde debemos reubicar nuestro camino y lo que en realidad somos y debemos ser.
  • Tercero: planifica tu vida; haz un balance de lo bueno y lo malo, se honesto contigo mismo y busca todos los posibles errores que te llevaron a llegar a donde estás ahora. Cámbialos y rectifica. Piensa que como ser humano, no siempre tenemos todo el control de nuestra vida pues hay hechos que nos fueron orillando a lugares que nosotros no habíamos pensado. Recuerda a aquellos líderes en tu pasado que hicieron cosas maravillosas mismas que admiras y tómalos como alimento para tus pensamientos.
  • Cuarto: sé creativo contigo mismo, piensa en las posibles barreras y desarrolla ideas que te harán ser diferente a lo que eres, y a lo que quieres ser. Piensa en tu vida, en los negocios en lo que quieres y no quieres. Busca soluciones alternas a lo que ya has hecho y dibuja soluciones que no se te hubieran ocurrido en ese momento. Busca un lugar diferente al que ya conoces, busca inspiración en dichos espacios, observa a los demás y qué te dicen con lenguajes no verbales. En ese espacio, evita “el deber ser” mental y ponte “un sombrero” de una persona que no eres en ese momento, ¿que te diría? ¿qué hablaría por ti?
  • Quinto: platica como te sientes; busca a los verdaderos amigos, pareja, familia; cuéntales cómo estás y tus planes de cambio; mas allá de los consejos que ellos puedan darte, el ejercicio de platicar tus ideas te harán reflexionar y pulir tus pensamientos, “rebota tus ideas” y escucha claramente lo que te dicen, tal vez por ahí esta la beta que estabas buscando.

Finalmente, tomar la decisión de hacer ajustes a tu vida profesional y personal, no es algo simple lo cual pueda desarrollarse de un día para otro, conlleva muchos pensamientos alrededor y mucha incertidumbre. Sin embargo, un cambio bien planeado y a tiempo te hará sentirte mas cercano a tus sueños y de aquella imagen que haz construido en tus pensamientos y que depende de ti que sea más cercana. Ya lo dijo Einstein: “si quieres resultados diferentes, haz cosas diferentes”

Al final de todo, el cambio siempre provocará una nueva imagen y completamente diferente del que lo provoca.

Y ¿tú? ¿Cómo construyes tu imagen?

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