Uno de los personajes más emblemáticos de la revolución mexicana fue Emiliano Zapata, también conocido como el Caudillo del Sur. Frases como “la tierras es de quien la trabaja” y “tierra y libertad” ejemplifican perfectamente sus ideales de lucha, los cuales incluyen aspectos como la democracia, la justicia social y la igualdad. Paradójicamente, tanto descendientes como seguidores del revolucionario mostraron el día de hoy y todo lo contrario, al manifestarse contra en el interior del Palacio de Bellas Artes, con la finalidad de que fuera retirada la obra “La Revolución”, de Fabián Chávez, la cual figura en la exposición conmemorativa “Emiliano. Zapara después de Zapata”, según reportan medio como El Financiero y El Universal.

Parte de la protesta comenzó cuando familiares de Emiliano Zapata, indignados por el cuadro del artista en el que se ve una versión feminizada del caudillo y en la que sale desnudo sobre un caballo blanco, consideraron que no sólo era una falta de respeto a la historia mexicana, sino que resultaba algo denigrante para el mismo personaje, según especificó Jorge Zapata, nieto del caudillo. Por este motivo, los parientes del personaje anunciaron que tomarían medidas legales contra la Secretaría de Cultura y contra el venue mismo.

Miembros de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), la mayoría de ellos campesinos, se manifestaron de manera pacífica en el interior del Palacio de Bellas Artes, cerca de las dos de la tarde de este martes 10 de diciembre. Por su parte, el director del recinto, Miguel Fernández Félix, llamó al diálogo; por su parte, los inconformes, cuyo líder es Álvaro López Ríos, dijeron que no se iban a mover de la entrada del recinto, además de que solicitaban a gritos que quemaran la pieza artística.

Las protestas subieron de tono cuando un contingente de activistas LGBTI llegaron al Palacio de Bellas Artes. Algunos de sus miembros fueron agredidos física y verbalmente por los inconformes con la pintura, de tal modo que al menos se reportan un par de lesionados, según explica El Universal.

De acuerdo con información de la Secretaría de Cultura, el Museo del Palacio de Bellas Artes es uno de los venues que más visitantes recibe. Tan sólo para el periodo que comprende delenero a junio del 2016 se registró una afluencia de 511,639 visitantes. Por supuesto, las manifestaciones afectan en las operaciones normales del recinto, el cual también sirve como punto de referencia y de encuentro para los capitalinos. Sin embargo, la inconformidad de los manifestantes deja entrever un problema más grave: la intolerancia y la homofobia, que, para comprender su gravedad, habrá que explicar que México es el segundo país, después de Brasil, donde más se cometen crímenes de odio, según el sitio oficial de la Cámara de Diputados.

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