El e-commerce ha marcado un antes y un después en el sector de las ventas minoristas. No sólo ha transformado el modo en el que los clientes adquieren productos para satisfacer sus necesidades, sino que también ha cambiado el modo en el que las empresas colocan dichos bienes con el shopper. Las marcas y los retailers se valían hace algunos años de herramientas como la promotoría para conseguir dicho objetivo, pero, ¿cómo se puede realizar esto en un punto de venta online?

Lo cierto es que en el e-commerce podríamos pensar que no existe como tal la promotoría. Si bien hay acciones de sampling (pensemos, por ejemplos, en las pruebas gratuitas o a bajo costo de llas suscripciones de las plataformas de streaming), lo cierto es que se carece por completo de el componente más importante de dicha acción BTL: el contacto uno a uno con otra persona (el promotor), quien resultará ser una especie de representante de la firma, cuyas bondades y beneficios buscará enaltecer y destacar con la finalidad de colocar el producto.

Si bien la promotoría como la conocemos encuentra una pared en el e-commerce, sí ofrece una oportunidad a los retailers con la finalidad de replantearse este tipo de estrategia BTL, de tal modo que sea mucho más atractiva para las personas que visitan un punto de venta.

¿Cómo se puede lograr hacer más atractiva una estrategia de promotoría en la era donde el e-commerce cada vez adquiere mayor relevancia? Parte de la respuesta está en la experiencia. Ya no basta con poner a un promotor con vestimenta brandeada a ofrecer muestras de un producto, sino que es necesario generar vivencias que desarrollen recuerdos ligados a una firma.

Para lograr estas experiencias a través de la promotoría es importante prestar atención a los detalles: desde el tipo de ropa brandeada que utilizan los demostradoras y las botargas hasta la los stands que usan, los cuales pueden implementar tecnologías como pantallas con las cuales los clientes puedan interactuar.

El promotor, además de funcionar como una especie de vendedor y representante de la marca, puede ser un componente fundamental para captura la información de los clientes que están en un punto de venta. ¿Por qué esto es relevante? A través de dichos registros se puede hacer promociones personalizadas, además de que se puede establecer una comunicación directa con los shoppers y consumidores.

Hay quienes consideran que la promotoría está en un camino que lo puede llevar a la extinción; mineras que otras personas consideran que es un campo que está en proceso de transformación. Lo cierto es que es una oportunidad para tomar un enfoque distinto, para evolucionar junto con el mercado, el consumidor y las nuevas tendencias tecnológicas.

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