La voz del cliente en la organizacioĢn siempre seraĢ un dolor de cabeza, delegado al aĢrea de servicio, que por siĢ sola y sin un soporte de mercadeo, se convierte en un proceso inoperante, que no garantiza una gestioĢn del cliente con verdadero fondo.
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En tal sentido las poliĢticas de servicio siempre van buscando maĢs allaĢ de otorgar la razoĢn al cliente, entregarle una respuesta satisfactoria a un consumidor, que a veces tiene problemas de identidad, porque hoy quiere un producto, manĢana ya no tanto, migran todo el tiempo y ese proceso se hace en ocasiones complejo, porque requiere ir maĢs allaĢ de una simple comprensioĢn del consumidor.
AsiĢ, es importante tener claro que el consumidor no siempre tiene la razoĢn, su requerimiento a veces se torna tan confuso que las marcas quedan impedidas para actuar y por eso aunque el cliente no tengan la razoĢn, optan por otorgaĢrsela.
De tal modo que hay 2 claves que se soportan en el consumidor como individuo, estudiaĢndolo no soĢlo como un personaje indefenso, todo lo contrario, el consumidor cuenta con un elemento que no posee la marca: Poder. Lo cual justifica el por queĢ si se le debe otorgar la razoĢn al cliente, cuando su satisfaccioĢn estaĢ orientada en teĢrminos de producto:
- Si el cliente estaĢ equivocado es tu culpa: es necesario que generes acciones para que no haya lugar a mal interpretaciones por parte del cliente, por ello se establecen poliĢticas de educacioĢn no soĢlo sobre el producto sino tambieĢn de la marca; dicha estrategia educativa debe orientar, conducir y persuadir al cliente, de tal manera que cuando el cliente tenga una insatisfaccioĢn con respecto al producto, proponga y no se enfatice en pelear por hacer sobresalir su razoĢn, pues desde el inicio sabraĢ que no la tiene. De tal modo que si en teĢrminos de producto el cliente estaĢ equivocado y trata de anteponer su razoĢn, es culpa de la marca, por fallar ineficientemente en sus poliĢticas de educacioĢn y comunicacioĢn.
- El cliente tiene poder: es claro que el cliente no siempre tiene la razoĢn, pero si tiene el poder y este se convierte en un arma debilitante, uĢnica, con voz, constructora o determinante destructiva. Por lo tanto el consumidor se convierte en un mecanismo promocional de la marca, es el vehiĢculo transmisor de la experiencia, por eso aunque no tenga la razoĢn tiene el poder en sus manos, depende de la marca la orientacioĢn al consumidor para que lo perfeccione en contra o favor de la misma.












