Muchas de las tecnologías actuales integran códigos QR para funcionar de manera más ágil, ya que estos códigos, denominados como “de respuesta rápida”, permiten llegar a información específica mediante barras bidimensionales.

Uno de los ámbitos para los que este tipo de tecnologías resulta funcional, es la logística, ya que al ser prácticamente un código de almacenamiento, permite el registro de piezas y componentes que facilitan la gestión de recursos.

La participación de los códigos QR en la industria del marketing

Los códigos QR no son en sí una estrategia, sino una oportunidad para desarrollarla, por lo que también resultan altamente prácticos para la industria de la mercadotecnia, ya que además de haberse expandido a nivel global, pueden ser un canal intermediario entre el consumidor y los puntos de venta online y offline.

Siendo así, los códigos QR ya pueden ser parte de anuncios publicitarios, de modo que puedan ser escaneados para aterrizar en la página web de la marca, permitiendo compras instantáneas, además del registro de posibles consumidores para el futuro.

¿Cómo se leen?

El modelo bajo el que se crean los códigos QR es ilegible para el ojo humano, y aunque anteriormente la única forma de hacer lectura de éstos era un aparato especial, la inmersión de los dispositivos inteligentes que dispongan de una función conocida como lector de códigos QR, ya permiten su interpretación en tan solo unos segundos.

Existen algunas recomendaciones para el diseño de estos códigos. Por ejemplo, el tamaño mínimo recomendado es de 2.5 cm x 2.5 cm. No obstante, algunas organizaciones han logrado crear códigos gigantes, tal es el caso que se suscitó en Lacombe, Canadá; lugar en el que fue creada una matriz de puntos de 20 mil metros cuadrados.

Te sugerimos:

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL