¡UGA UGA! Los 8 elementos del Homo Publicitarius

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En el 2017 BBVA Colombia realizó una campaña para promover sus servicios financieros en dispositivos electrónicos, la cual se basaba en destacar el analfabetismo digital como una oportunidad para los usuarios de su banco. La agencia encargada del esfuerzo fue DDB Colombia y para la generación de los videos, la encargada fue la productora Rayhuela.

Por lo visto la campaña ha causado cierto estupor en diversos segmentos, pues algunos de ellos no han tomado a bien el sentido del humor como el hilo conductor de la campaña. A la par, existen aplausos y aceptación por sectores juveniles, pues incluso se emplea la frase en términos cotidianos para destacar la torpeza ante la tecnología.

Así como la campaña mencionada puede al mismo tiempo presentar avances y complicaciones, la publicidad enfrenta hoy más que nunca ese juicio en donde “lo correcto” convive con los “divertido”, lo “interpretativo” y lo “sentimental”. En la época en donde todo tiene múltiples sentidos es imposible hacer campañas libres de raspones. En la era del meme, es inevitable tener discursos inconfundibles, intransferibles e irrefutables.

Por los motivos anteriores es que he generado 8 puntos que son vitales para el hombre publicitario de nuestros días, pues dichos elementos le otorgan una armadura ante las volátiles y aniquiladoras circunstancias.

  1. Aplique la administración, es la clave, debe ser el eje rector de las actividades de un profesional de la publicidad. Quien omite la administración de sus labores, entra en una espiral de caos aún más cambiante a la habitual en este sector.
  2. Active la creatividad es una tarea cotidiana, ya sea a través de una clase de cocina, un viaje, la convivencia con actividades y personas no habituales. La actualidad exige sorprender a las audiencias y para conseguirlo se debe poner el mix a potencia turbo.
  3. Conozca de leyes, reglamentos, permisos, así como códigos de comportamiento aceptados y rechazados. Proteja la integridad de su cliente, de su agencia y de su campaña, pero además recuerde que todos los anteriores trabajamos para los consumidores.
  4. Conviértase en chavorruco digital, tiene que picarle a las apps, las redes, conocer de tendencias y olas conductuales, pues muchas de las campañas se desarrollan exprofeso por y para este canal. No permita que la falta de interacción digital le coloquen fuera de la jugada.
  5. Haga trabajos por placer, es decir, realice proyectos por amor, campañas que le motiven a sacar todo el flow. Ya sea pro-bono, por darle luz al mundo o por el mero placer de ejercitar el músculo publicitario, pero hágalo, el homo contemporáneo es más libre y altruista.
  6. Genere juicio, lo que significa que tiene permitida la crítica, además la observación e interpretación son su deber, la argumentación su herramienta de trabajo al presentar las campañas. Lo que no se vale es que utilice sus armas para destruir a los colegas del sector, lo cierto es que todos estamos vulnerables, así que tenga presente que el trabajo habla por si mismo, evite caer en ser perito publicitario, en lugar de ello, sea más riguroso y exigente con lo que usted y su agencia oferta.
  7. Ética, ética y más ética, suena cursi e imponderable, pero la ética es el conjunto de valores que ponemos en práctica para realizar nuestras tareas. En el ambiente del marketing y en particular en el de la publicidad, debemos recordar que existe una evolución en el tratamiento de ciertos criterios como machismo, discriminación, racismo, caer en estas líneas, es retroceder.
  8. Recuerde su carácter de “staff”, nos pagan para estar detrás del reflector, nos contratan para resolver problemas y no para ser las complicaciones, los homo publicitarius saben el valor del sigilo, del respeto hacia los clientes y de lo confidencial de sus encomiendas.

 

 

 

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