Trabajar en estado inconveniente

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Recuerdo una ocasión que asistí a una boda de un pariente, oh sí, la mera diversión y el buen rato no se hizo esperar. Todo iba de maravilla hasta que se acabó la fiesta y teníamos que desplazarnos a nuestras respectivas casas.

En aquel entonces aún era estudiante, no tenía vehículo, tampoco tenía mucha plata y olvídate de que existieran aplicaciones (al menos en México) como Uber o Didi que te simplifican la vida en cuestión de movilidad. Por tal motivo, me tocó irme con un señor, amigo de la familia del novio, que tuvo a bien hacernos el favor a algunas personas.

El trayecto del salón de eventos a casa fue una mezcla entre vivir realmente Rápido y Furioso con Destino Final… el camarada traía unas cubas de más y se sentía Toretto, yendo recio y pasándose
altos. Por suerte iba otro adulto en el auto y fue quien lo moderó.

Y tú me dirás: Oye, bro, pero esto qué tiene que ver con trabajar en estado inconveniente si tu anécdota es de una fiesta… Tranquis, tranquis, para allá vamos. Esta anécdota ayuda para ilustrar la inconsciencia de algunas personas; a pesar del estado inconveniente en el que venía el conductor osó en llevar a más personas poniendo en riesgo no sólo su vida, sino la de los que íbamos en el auto, así como la de los vehículos que viajaban cerca de nosotros. Ya sé, ya sé, también nosotros de mensos que nos subimos viendo cómo venía el compadre… ¡Todo mal!, pero mira, aquí estamos.

 

En el trabajo no

La anécdota anterior es muy común, pero ir al jale drogado o borracho es otro asunto. Aunque también es “medio normal” en algunos giros, no significa que sea correcto.

En una ocasión me tocó estar en una planta en donde algunos trabajadores aprovechaban la hora de la comida para echarse su churro. Bueno fuera que nada más en ese rango, literal: lo hacían en cualquier momento en donde no los viera el gerente.

Lo que me voló la cabeza fue que el jefe directo de esos empleados negligentes sabía. Es decir, luego se paseaba para ver cómo iban los avances del proyecto y el tufo a mota estaba duro.

¿Qué implicaciones hay? Ah, pues nada más que se pueden provocar accidentes en donde pones tu integridad en riesgo. En este caso particular estaban usando herramienta que, de ser manipulada de forma inadecuada, puede provocar lesiones severas.

 

No me creas a mí, créele a la ley

Pero para que no se quede sólo en palabras mías, mejor veamos la parte legal. La Ley Federal de Trabajo en su capítulo 46 y 47 deja bien claro las razones por las cuales te pueden chispar.

Pero te lo dejo literal para que no creas que te ando cuenteando. El artículo 47, punto XIII dice:

Concurrir el trabajador a sus labores en estado de embriaguez o bajo la influencia de algún narcótico o droga enervante, salvo que, en este último caso, exista prescripción médica. Antes de iniciar su servicio, el trabajador deberá poner el hecho en conocimiento del patrón y presentar la prescripción suscrita por el médico.

Si tú lees todo el artículo 47 te abrirá más el panorama de las causas que provocan despidos, de la
cual destaco el punto el VII, que dice:

Comprometer el trabajador, por su imprudencia o descuido inexcusable, la seguridad del establecimiento o de las personas que se encuentren en él.

Llegar en un estado inconveniente al trabajo merma tus capacidades de manera que aumenta la
probabilidad de equivocarse aun en pequeñas cosas que aparentemente ya podrías dominar.

 

Nada personal, bro

Si te gusta ponerte hasta el copete o meterte sustancias que alteran tu comportamiento en horario
no laboral, es tu responsabilidad, pero en el business es otro rollo. Bro, no esperes que las reglas internas de las organizaciones y leyes federales se amolden a ti.

Si te corren por esta razón por favor entiende que nadie está violentando tus derechos humanos, ni laborales. Tampoco te están discriminando. Las empresas salvaguardan la integridad de sus trabajadores, es una máxima en la industria: la seguridad es primero.

 

Vámonos ya

Advertido estás, campeón. Si a pesar de leer esto decides arriesgarte llegando en estado inconveniente a laborar, ahora sabes que con todas las de la ley te pueden echar; tu integridad corre riesgo e incluso pones en peligro a terceros, sin contar los daños materiales que pudieras ocasionar.

Nada justifica llegar así a trabajar, ni siquiera el tipo de trabajo que tengas para “resistir más”.

Si te interesa más sobre las causas por las cuales te pueden despedir con todas las de la ley, da clic aquí y checa el artículo completo de la Ley Federal de Trabajo.

 

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