El síndrome del Mesías Contemporáneo

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Todo asesor de imagen y de relaciones públicas debe comenzar con lo que tiene. Con la imagen que una marca o personalidad ya posee, para a partir de ahí, establecer su estrategia. Por ello, es preciso aprovechar lo bueno y echar mano a lo que podría resultar inconveniente.

En ese inicio, es posible toparse con “El Síndrome del Mesías Contemporáneo”. Está presente en todos los ámbitos: en el político, en el empresarial, en los medios de comunicación e incluso, en los propios proveedores de servicios, como en el caso de agencias de comunicación y claro está, servicios Below The Line.

El citado síndrome es más común de lo que podemos imaginar en muchos líderes y aun cuando puede suponer algunas ventajas, como una imagen altruista, de cambio y esperanza para su mercado objetivo, también posee sus desventajas, que pueden resultar contraproducentes y convertirse en una bomba de tiempo que tarde o temprano, podría generar una crisis de imagen que conviene prevenir, pues por lo general, quien lo sufre suele centrarse mucho más en su persona que en la causa o compañía que representa.

Para detectarlo, se deben reconocer los siguientes síntomas:

  1. Delirio Maternal. El líder expresa un falso sentimiento de proteccionismo ante sus seguidores o empleados. Asegura su desinteresado deseo por ayudarlos y su presunta preocupación por su bien y el bien común. Es un mártir que aparenta dar todo por los suyos y fanfarronea con eso.
  2. El Camino del roe. Normalmente presume una historia en la que surge prácticamente de la nada para lograr el éxito. Presume lo que tuvo que construir para cambiar la historia o el mercado y se apoya en ello para lograr una mayor aceptación.
  3. Negación del Fracaso. Suele negar las épocas de vacas flacas o los momentos duros, afirmando que sólo se debe a ataques de sus adversarios derivados de las acciones exitosas que ha implementado. Todo está bien y no reconocerá errores.
  4. Descalificación del Adversario. Se comparará con el adversario y lo descalificará siempre que haga falta. Aprovechará cualquier descalabro del competidor para exponerlo en público y comparar sus propios logros con los errores del susodicho contrincante.
  5. Reacción colérica. Reacciona de manera iracunda cuando se le cuestiona sobre alguna decisión, en especial cuando ésta tuvo consecuencias negativas. Descalifica a quien cuestiona y deja claro que ese tipo de dudas o aseveraciones no tienen cabida en su equipo. Hay por lo general una negación rotunda de los errores cometidos.
  6. El “Heroísmo” Mediático. Este síntoma es muy claro, principalmente en redes sociales y medios de comunicación, donde juega el papel del héroe, de mesías, y es alimentado por el séquito de lame-botas que lo rodea y lanza forzados halagos para no caer de su gracia. El “héroe” alardea de sus acciones, logros y en muchas ocasiones, apoyos de carácter social, con el fin de ser recompensado con mensajes o notas de apoyo y “admiración”.

 

 

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