El emplazamiento publicitario es una técnica usada para insertar una marca, un producto o un mensaje en los diálogos y tomas de un programa de televisión, película, video juegos, telenovelas y vídeos musicales.

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La herramienta toma fuerza en la década de los 80’s, surge como una opción para financiar los anteriores espacios mencionados, posibilitando el incremento de pautas o tiempos vendibles con carácter publicitario, la innovación en la manera que se presenta un producto, causando una relación entre la marca y un personaje icónico que resulte conveniente para su comercialización y posicionamiento.

En los noventa se intensifica su uso debido a la saturación de mensajes en los programas y películas, convirtiendo su utilización en una forma de refrescar la propuesta que en otros medios se había diluido por la gran cantidad de variedad.

Existe, y si existe es conveniente sacarle provecho, antes de ello es necesario comprender que lo podemos integrar de forma activa o pasiva, en el primer tipo el producto interactúa directamente, se vuelve eje principal cuando los personajes interactúan con él; en el segundo caso la marca se encuentra presente en el contexto, es parte de la decoración o de los elementos que aparecen sin que exista una acción con el producto.

Es importante:
1.- Saber sí el medio es el indicado para el segmento al que nos dirigimos, es decir, la selección de película, video, serie, etc.
2.- Conocer el total del contenido del programa para saber si encaja con los mensajes que nuestra marca emite.
3.- Ver como se le puede sacar más provecho, si con un emplazamiento pasivo o activo.
4.- Identificar que personaje será el central durante la acción publicitaria, al elegirlo se segmenta y se trabaja directamente en el grupo de émulos que les agrada dicho personaje.
5.- Hacer de la herramienta un recurso natural, lograr que se pueda asimilar sin perturbar la secuencia natural del programa.

No es necesario poseer agudeza visual para identificar un product placement, pero la inteligencia si se requiere para su aplicación, para conseguir ser percibidos positivamente.

Mi película preferida sobre este tema es Náufrago, pulgar hacia arriba para el anunciante ¿lo recuerda?, en los programas de televisión me gusta recordar la mención de Pedro Sola en Ventanenado al confundirse en marca de mayonesa, un momento épico. Presencié “El hombre de acero”, vaya película, me mantuvo con la boca abierta a pesar de algunas tomas débiles, de un par de diálogos forzados y de la sobreutilización de emplazamientos, tal y como lo advierte la historia, el hombre se reinventa debido a los valores, incluyámoslos entonces en las propuestas publicitarias.

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