Muchas veces, la realidad ha superado con creces a la ficción, o al menos se le ha adelantado varios años. Basta echar un ojo a las fantásticas máquinas que Julio Verne ideó para su literatura, las cuales posteriormente terminaron por convertirse algo real, como el submarino, por poner un ejemplo. Cuando pensamos en un dispositivo capaz de leer la mente, aún nos parece fantástico, pero lo cierto es que hay sitios como la Universidad de California, San Francisco (Estados Unidos), que están recibiendo financiamiento de Facebook para crear este tipo de dispositivos, según indican medios como Forbes México.

El encargado de la investigación, la cual fue publicada en Nature Communicacions, fue Edward Chang. En el medio científico se específico que se usaron dos electrodos (conocidos como matrices ECoG), las cuales fueron puestas directamente en el el cerebro de los participantes en el estudio, quienes se habían sometido a una cirugía cerebral por epilepsia.

Cabe destacar que a los participantes de les hizo una serie de preguntas, las cuales fueron leídas a través de los aparatos y registradas. Se detectó tanto la pregunta tanto la respuesta que daba el sujeto de la prueba.

Según declaraciones realizadas por Facebook, el propósito del financiamiento es desarrollar la tecnología para que las personas con alguna discapacidad del habla puedan comunicarse como la mayoría de las personas; no obstante, se espera que la información que se obtenga de dicha investigación, también sea usada para generar un dispositivo portátil que sea capaz de realizar acciones relativamente sencilla como seleccionar un comando de inicio o de pausa de un reproductor de audio.

Se comenta que la lectura de los pensamientos que haría el dispositivo que pretende crear Facebook se haría a través del escaneo (ya sea por medio de láser o fibra óptica) del flujo sanguíneo.

Cabe destacar que Facebook pretende presentar su prototipo de este dispositivo para finales de este año. La generación de estos materiales no sólo implican un avance importante, sino que también exige una revisión de las políticas de protección de datos personales, que en este caso tendría que ser mucho más cuidadosa.

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