Uno de los aspectos más importantes para una marca en los que se debe trabajar todos los días es en el servicio al cliente. El principal motivo de esto es porque de él depende que el cierre de la venta, pero también estará estrechamente involucrado con el proceso de recompra. ¿Cómo se puede mejorar? Es una pregunta que muchas personas se estarán haciendo. Si bien parte de las respuestas radica en generar controles de calidad estrictos e implementar sistemas como el total quality management, lo cierto es que hay que mirar hacia adentro, hacia nuestros colaboradores.

En el servicio al cliente (de modo similar a lo que pasa en la promotoría) los colaboradores no son simples empleados que brindan información, sino que se transformar en embajadores de marca, en vectores de la firma misma que ayudan a su promoción y que garantizan la correcta satisfacción del cliente al consumir un producto.

Una vez comprendido y asimilado lo anterior, para mejorar el servicio al cliente no solo hay que preguntarse qué es lo que se puede mejorar en la estrategia, sino las condiciones que se pueden optimizar para nuestros colaboradores.

Una manera de garantizar que los colaboradores, que trabajan en el servicio al cliente, tengan un buen ambiente laboral y al mismo tiempo tengan lealtad hacia la firma es por medio de una estrategia de endomarketing.

Para llevar a cabo una estrategia de endomarketing, del mismo modo que se hace con cualquier otra campaña de mercadotecnia, es necesario conocer correctamente al público meta (nuestros colaboradores), para comprender sus necesidades, gustos y preferencias para trabajar con ellas como eje rector.

Cuando la empresa no sólo se preocupa por sus clientes, sino también por sus colaboradores y lo que pasa a su interior, se podrá percibir una diferencia en el día a día de los empleados y, en consecuencia, en su satisfacción y en su producción.

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