El BTL de un pequeño pueblo

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El fin de semana visité un pueblo llamado Susticacán, el cual esta a unos 40 minutos de la capital del estado de Zacatecas. El nombre que le da origen proviene de una derivación de un vocablo tarasco que significa “lugar de cañada fuerte”, su territorio es de apenas 200 kilómetros cuadrados y su altura promedio es de 1630 metros sobre el nivel del mar.

Su población no sobrepasa los mil habitantes, cuenta como todo pueblo pintoresco mexicano con una plaza, el ayuntamiento, un par de templos, si acaso un dueto de lugares de comida, un museo, un salón comunitario y un centro artesanal de platería. El destino ha adquirido fama por sus hermosos paisajes, su presa y cascada, así como por sus calles empedradas.

En el recorrido, me pude percatar de ciertas singularidades que van más allá del tema turístico, es un sueño a escala para urbanistas y arquitectos, un lugar pacífico en donde la señal del celular es débil, por no decir nula. Los moradores son amables y serviciales, desde que llegas se percatan que no eres local y aún así tienen muestras de extrema cordialidad.

Este municipio ubicado en la región serrana de Tepetongo, Valparaiso, Monte Escobedo y Jerez, presenta escenarios naturales dignos de fotografía. Además es un caso de estudio para sociólogos y politólogos, pues la forma tan organizada de convivencia es digna de análisis.

Por otra parte, lo que me sorprendió es que ellos cumplen con una máxima de la administración, la cual se basa en “hacer lo mejor con lo que se tiene al alcance”. Tal vez por eso es que han estipulado varias líneas reglamentarias para propios y extraños. Dicha comunicación se basa en estimular cuatro ejes:

  • Por un lado la ecología y medio ambiente por medio de mensajes donde se invita y ordena a tener un comportamiento civilizado en relación a la basura y los deshechos.
  • Un genuino interés por el embellecimiento de sus calles y domicilios, así como de sus edificios principales (tanto religiosos, escolares, gubernamentales y sociales).
  • Una promoción continua de la convivencia armónica en los lugares comunes, tanto plazas, jardines, salones y el auditorio.
  • Un desarrollo y promotoría visible, encaminada a la preservación de sus tradiciones, artes y oficios populares.

Algunas de las acciones que parecen pequeñas, pero que son magistrales, se basan en poner en acción los ejes anteriores, les comparto algunas como signo de que se pude hacer marketing de destino con presupuestos reducidos:

  • Letreros ecológicos y cívicos, los cuales obedece a un discurso claro y contundente, en donde se emplea incluso la ironía.
  • El cuidado del empaque es destacable, las calles lucen muy limpias, bien cuidadas, hay macetas del mismo tipo colocadas en el 80% de las casas, aunado a que no existe ningún vestigio de grafiti.
  • Como ya lo he compartido, existe un mecanismo de mecenazgo que se usa para subvencionar obras, al mismo tiempo que se exhiben los benefactores. Pude ver bancas en el jardín principal que albergan nombres de donatarios.
  • La orientación del pueblo es eminente, al parecer son más de 450 años de conceptualización de la vocación del municipio, la cual es sólida. Tal vez un área de oportunidad sea la de fortalecer la infraestructura turística desde una óptica sustentable e histórica, para que con el afán de crecimiento no se comprometa lo avanzado en tantos años.

 

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