Colaboración especial:

Sunshine in my pocket

Hoy el día empezó temprano: a las 2 am en la “Dirty 6th St.” con un Jack Daniel’s en la mano. Así que despertamos tarde, escuchando la sentida historia de Sara Fowler, la ingeniera que destapó el escándalo sexual de Uber. Después de dos años de silencio, por primera vez se presentó ante una audiencia para gritar que no se necesita ser un activista para cambiar el mundo. Una historia que nos hace pensar qué lejos estamos la empresas de instituir verdaderas políticas que prevengan que este tipo de situaciones sucedan.

En lo que sí parece haber un avance es en las formas de flexibilizar el trabajo de nuestros colaboradores, aunque existan visiones contrapuestas. Por un lado, la de Sara Sutton (A.K.A. “The Queen of Remote Work”) que defendió los procesos de trabajo remoto, argumentando que generan una mayor productividad. Sin embargo, la empresaria neo-hippie Radha Agrawal, fundadora de Daybreaker – las fiestas matinales analcohólicas masivas presentes en 25 ciudades – predicó la idea de construir empresas que ayuden a la gente a pertenecer a una comunidad. Para esto, ella ve imprescindible el contacto físico y los rituales comunes, que serían imposibles de lograr sin una relación presencial de los colaboradores. ¿Qué lugar es el correcto? Probablemente los dos, en su justa medida.

Más tarde, Kai Wright, catedrático de la Universidad de Columbia, nos recordó que somos seres mucho menos racionales de lo que pensamos. Desde la perspectiva de las emociones, explicó que la única métrica que realmente debería importar a las marcas es cómo nos hacen sentir. Su ponencia es una inspiración a crear valor para nuestras compañías, olvidándonos de cómo éstas se ven y empujándonos a centrarnos en cómo hablan, se escuchan, se experimentan y se insertan en la cultura.

Nuestra travesía por las emociones continuó hasta las redes sociales, al cuestionar el rol de estas plataformas en el desarrollo de una juventud mentalmente sana. Amy Moussavi, Global Consumer Insights Leader en Snapchat, expuso la forma en que la plataforma permite a los usuarios mantenerse en contacto con quienes ya tienen una conexión en el mundo real y reta a las marcas a crear “contenido saludable” que realmente cubra las necesidades de los usuarios. ¿Será que finalmente los mercadólogos nos estaremos volviendo más responsables?

Por último, la belleza se hizo presente con el equipo de Pixar, representado por su Character Art Director, Deanna Marsigliese; su Set Art Director, Paul Abadilla; y su Graphic Design Director, Joshua Holtsclaw. La tripleta reveló parte de los secretos del proceso creativo del estudio de animación más celebrado del último siglo, en una impresionante charla donde se pidió a los asistentes evitar tomar fotografías para disfrutar plenamente de sus increíbles personajes.

Nos despedimos del Convention Center, sintiéndonos plenos e iluminados. El sol aún brilla en Austin, y no sólo porque se haya adelantado el reloj una hora.

Escrita por:

@guidutti Director General, Catorce Días

@maurott Director de Desarrollo Estratégico y Humano, Catorce Días

 

 

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