Hace poco menos de una semana las miradas de todo el mundo estaban puestas en un sólo lugar: Irán, país que había entrado en conflicto con Estados Unidos después de que un misil de este último había terminado la vida con Qasem Soleimani, general y figura pública iraní con gran popularidad e influencia en la zona de Medio Oriente. Después de amenazas y acciones entre una nación y otra, la tensión diplomática entre ambas naciones alcanzó su punto más alto cuando una aeronave de Ukraine International Airlines se desplomó en suelo iraní, en el cual murieron 176 personas el pasado miércoles, 8 de enero, lo cual ha puesto en la mira nuevamente al fabricante de aviones Boeing.

Tan sólo en menos de dos años, específicamente desde octubre de 2018, los aviones 737 de Boeing han estado involucrados entres accidentes fatales, a saber, uno con el vuelo 610 de Lion Air y otro con el 302 de Ethiopian Airlines, al cual se suma al que recientemente aconteció en Irán con Ukranie International Airlines, el cual ha perjudicado aún más la reputación de marca de esta empresa.

De acuerdo con información de The New York Times, tras los dos primeros accidentes mencionados en el párrafo anterior, diversos operadores aéreos internacionales determinaron suspender los vuelos que se realizan con estas aeronaves, de tal modo que muchas empresas cancelaron los pedidos que ya habían hecho a Boeing, lo cual representó una pérdida millonaria para la empresa. Tan sólo cuando sucedió el accidente de Ethiopian Airlines, la empresa perdió cerca de 26,600 millones de dólares en la bolsa, lo cual implicó una pérdida del 6.15 por ciento. Sería lógico pensar que pueda presentar una caída nuevamente, la cual se acumularía a las anteriores.

¿Y si la culpa no es realmente del Boeing?

Después de que pasaron los accidentes con Ethopian Airlines y con Lion Air, se buscó por mucho tiempo la causa de los incidentes, de tal modo que incluso se llegó a investigar el funcionamiento de los microchips usados por este modelo de aeronave. Sin embargo, hay una probabilidad de que el suceso con Ukraine International Airlines fuera diferente, ya que de acuerdo con señalamientos de Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, la nave realmente fue derribada por un misil aéreo de Irán.

El primer ministro canadiense explicó que la inteligencia canadiense habría reunido pruebas que parecen indicar lo que está diciendo; sin embargo, puntualizó que quizá esto no había pasado de modo intencional. Dichas declaraciones realizadas por el mandatario fueron emitidas después de que solicitara a los servicios de inteligencia canadiense una investigación sobre el suceso donde, de los 173 muertos, 63 eran canadienses.

Lo mencionado por Justin Trudeau, y que ha sido secundado por Estados Unidos, parece ser confirmado por un video que ha sido difundido por The New York Times, en el cual se ve como el misil impacta con la aeronave. Esto eximiría de la responsabilidad a Boeing, por lo que sus ingresos podrían no verse afectados, a pesar de que esté asociado a un accidente aéreo más.

De acuerdo con datos de Statista, los ingresos de la Boeing presentaron una tendencia de crecimiento desde el 2010 hasta el 2015, cuando pasó de los 64,306 a los96,114 MDD; mientras que para el 2016 tuvo una caída importante al llegar a los 93,496 MDD, aunque para el 2018 repuntó hasta los 101,127 MDD.

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