Los visionarios activan hoy, los productos del mañana. Así es como el consumidor empieza a sumergirse en la compra personalizada, tanto en fármacos, como en ropa, videojuegos, armas y otros productos. El futuro del BTL ya llegó.

“Puede haber ciencia ficción ambientada en el presente: los relatos o novelas de mundos alternos. De modo que si separamos la ciencia ficción del futuro y de la tecnología altamente avanzada, ¿a que podemos llamar ciencia ficción?”

Philip K. Dick

¿Cómo vestirán los clientes del futuro?, es algo que ya hoy ocupa las mentes de quienes llevan un producto a nuevos mercados, en realidad se piensa en el futuro presente del consumo.

La ropa tendrá cualidades como cambiar de color y textura, según el clima será el grosor. Incluso las prendas electrónicas podrían detectar algún riesgo de enfermedad, o ser un almacén de energía corporal. Pero no sólo la ropa lleva al ahora la más pura ciencia ficción; también la comida se perfila a ofrecer algo más personal y rápido al cliente: ¿qué tal probar una pizza a cocción en impresora 3D?, esto es algo en lo que ya está trabajando personal de la NASA y que del espacio exterior al mundo consumo hay solo un paso por dar. Pero también se prospecta que el cliente dará un salto cualitativo en su consumo, pues el regreso al pasado de la comida prehispánica es una opción futura: los insectos podrían ser parte esencial de la alimentación.

En cuanto a los videojuegos son más vivenciales y personales; las armas serán sistemas dominados por Internet. El futuro llegó para el cliente. Es tiempo de activar el futuro en directo.

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