El posicionamiento es fundamental en la estrategia de marca. Este posicionamiento se ha definido a lo largo de los años como el lugar que ocupa esta en la mente del consumidor. Por ejemplo, existen algunas marcas de automóviles que se asocian con ‘seguridad’, otras con ‘lujo’, otras más con ‘comodidad’ y algunas con ‘economía’.

Existen distintos tipos de estrategias, según: los atributos, beneficios, uso o aplicación del producto, los usuarios, la competencia, la calidad, el precio o el estilo de vida. Todos estas estrategias con un fin en común: ocupar la mente del consumidor.

Sin embargo, ¿por qué una marca desea ocupar la mente del consumidor? Algunos de los beneficios son los siguientes:

  • Mayores probabilidades de ser comprada.
  • Destacar entre la competencia, es decir, notoriedad.
  • Ocupar una posición privilegiada en el afecto del público.

Por tanto, si deseas obtener alguno de esos beneficios, más vale que comiences a generar una estrategia de posicionamiento de tu marca. A continuación, unas claves:

Define tus beneficios funcionales

Se trata de los beneficios que son relevantes para el consumidor y que son de utilidad, para la parte racional.

Define tus beneficios emocionales

Asimismo, debes conocer las emociones y sentimientos positivos que experimenta el consumidor cuando la consume o utiliza: es la parte emocional.

Otorga credibilidad a tus mensajes

Debes convencer al consumidor de que recibirá los beneficios funcionales y emocionales que le promete la marca. Esto, para darle credibilidad al mensaje y lograr que el consumidor sienta confianza en la marca. Por otro lado, debes conseguir diferenciar a tu marca de otras que puedan ofrecer beneficios similares.

Crea un slogan

Un elemento fundamental que ha funcionado para varias marcas a lo largo de su historia. El slogan es una frase identificativa que sintetiza la esencia de la marca y el valor que la misma ofrece al consumidor. Esta frase debe ser breve, creativa y única.

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL