En días pasados, participé en un proyecto Pan-Regional, el cual mas allá de dejarme grandes experiencias y satisfacciones, me dejó grandes aprendizajes de cómo trabajar en equipo y no morir en el intento.

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Está claro que cuando uno tiene un brief en las manos, buscamos recursos hasta “debajo de las piedras” para lograr satisfacer todas las necesidades del documento.

Y más cuando hablamos en resolver un proyecto que tiene un tiempo definido y un equipo que tiene miradas diferentes en el mismo con soluciones distantes entre si.

Y además agreguemos personalidades y nacionalidades distintas que de acuerdo a sus raíces culturales provocan partir los pensamientos de bases diferentes.

Y nos preguntamos:  cómo hacemos para que todos converjan en un solo pensamiento y aporten hacia un mismo rumbo: El éxito.

No quiero decir que es fácil y mucho menos que las soluciones son obligar a todos a hacer lo que uno piensa. Aquí van factores básicos importantes que encontré en tan maravilloso equipo:

Conoce a tu equipo: Preocúpate por enterarte con quién vas a compartir maravillosas experiencias, conócelo de manera personal, dónde viene, su historia, etc. Busca anclas o empatías entre tu vida y la suya, hazlo sentir que son del mismo equipo. En los siguientes días, verás que es más fácil negociar, discutir y sobre todo cuidarse en todo momento, incluyendo en la presentación final con el cliente, recuerda son un equipo no un grupo de expertos a presentar.

Buscamos un solo fin: Descubrimos que es muy importante que todos los miembros del equipo deben estar involucrados y enamorados de “la foto de éxito”, es decir, del proyecto y solución final que le demos al cliente. Esto ayuda a eficientar los procesos y minimizar el desperdicio de tiempo buscando una idea alterna.

Define procesos internos: Áreas que cubrir, espacios que serán manejados por los diferentes equipos y compártelo con todos antes de empezar. Fija fechas, revisiones y discusiones con tiempos limitados, no todo es crear, no todo es estrategia. Recuerda, el cliente quiere ver soluciones.

Escuchar: Una de las palabras más importantes y llenas de poder. Es muy posible que algunos de los que estuvimos en la mesa de trabajo no estuviéramos de acuerdo con algunas soluciones o respuestas de las que la otra parte daban, sin embargo, si el escuchar nos hace entender la “mirada de los demás”, podremos conseguir una empatía y complicidad entre todos. Recuerda dos cabezas piensan mejor que una.

Olvidemos ser el “centro de la historia”: El protagonismo te lleva al egoísmo, el egoísmo a la soberbia, la soberbia a la distancia, por lo cual no oyes a los demás y es muy posible que fracases por tal efecto. Además de que los procesos se alentan, las personas no se emocionan por el producto final, por ende, sale del horno, un pastel que “nunca infló”.

Comunicarse con tino y enfoque: Siendo especialistas en comunicación, en muchas ocasiones perdemos el “foco” de a dónde vamos o que queremos decir. Recuerda, una buena comunicación ayuda a minimizar errores y crear nuevas estrategias. Un buen flujo de comunicación e información hará que todos estén informados y en línea para desarrollar con éxito todas las etapas.

No dejarse llevar por los sentimientos y apertura total: Es posible que no todas las personas hagan “clic” contigo y con lo que piensas, es muy humano y puede pasarte muy seguido, sin embargo, siempre aprenderás aún de las personas que tu crees que no te aportarían, por mas pequeño o grande que este fuese. Tu cómo líder encuentra la forma de hacer que todos miren hacia el mismo lado

Estos son elementos básicos que deben “vivir” cuando desarrollas un proyecto o trabajo en equipo. Es muy común que las personas tengan necesidades diferentes entre sí, aún siendo de la misma área de la agencia.

Recuerda que como líder, debes convencer y definir a donde todos encontrarán el éxito, y no debes imponer en ningún momento, aléjate de aquellos formatos de “dictador” que no te llevarán a ningún lado, solo al fracaso.

En conclusión, recuerda que la palabra “Equipo” es la conjunción de varias personas que buscan un fin común.

No pierdan el foco, diviértanse mucho, rían mucho más y disfruten a cada momento el camino, usen sus ojos de niño para sorprenderse en cada momento y construir desde ahí, desde la idea mas simple pero llena de luz.

Ahora, no se si gane ese pitch, pero me siento millonario al saber que tengo un gran equipo empezando por Costa Rica dispuesto a morir en la raya agarrados de la mano y deseando vivir mas triunfos cada momento, sabiendo que desde ya, ganamos desde nuestro corazón.

Al final, todo construye una imagen, y tú, ¿cómo construyes la misma?

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