• El Banco Mundial estima que la caída en las remesas será de un 19.7 por ciento respecto a lo que se obtuvo durante el 2019.

  • Se estima que a raíz de la pandemia se pierdan 195 millones de empleos, según las últimas proyecciones realizadas por la OIT.

  • Tan sólo para México, este tipo de ingresos representan el 3 por ciento del PIB nacional, según datos del Inegi.

Entre los distintos efectos colaterales que ha tenido la pandemia a su paso se encuentra el impacto que ha provocado en la economía mundial. Con la finalidad de frenar los contagios por coronavirus COVID19 en el mundo, los gobierno de distintos países tomaron una serie de medidas, entre las que destacó el cierre de negocios no esenciales y el aislamiento social. Esto ha provocado que aspectos como el consumo se hayan frenado totalmente, por lo que el flujo de efectivo también ha caído drásticamente, así como también ha caído el envío de remesas.

Para ser más exactos, y de acuerdo con datos del Banco Mundial, el coronavirus ha provocado una caída del 19.7 por ciento en las remesas mundiales, lo cual se puede traducir en 445 MMDD, la cual ha sido causada principalmente por el cierre de negocios, lo cual ha causado, a manera de un efecto dominó, una pérdida de empleos, de tal modo que para las últimas cuatro semanas se perdieron 22 millones de trabajos en Estados Unidos, mientras que en México se estima que la pandemia podría dejar desempleadas a 3 millones de personas. Además es importante mencionar que según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se prevé que se perderán 195 millones de puestos en el mundo.

El Banco Mundial mencionó que para el 2021 se espera una recuperación en la cantidad de remesas enviadas, de tal modo que ganen un 5.6 por ciento y lleguen a los 470 MMDD; son embargo, el porcentajes es aún considerablemente bajo, respecto al máximo que se consiguió en 2019, con 554 MMDD.

Es importante mencionar que el organismo destacó que se está trabajando con los países que conforman el bloque del G20 con la finalidad de que el costo del envío de remesas sea mucho menor. De este modo se está fomentando una fuente de ingresos no sólo para las familias de los inmigrantes, sino también para los principales países que las reciben, entre los que se encuentra México, donde esta fuente de capital representa el 3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, según datos de Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Cabe destacar que entre las principales regiones donde habrá una caída importante en las remesas que se reciban este año se encuentra Asia Central y Europa (27.5 por ciento), África Subsahariana (23.1 por ciento), Sur de Asia (22.1 por ciento), Oriente Medio y África del Norte (19.6 por ciento) y Latinoamérica y el Caribe (19.3 por ciento).

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