Uno de los objetivos más importantes de las marcas es influenciar en la decisión de compra del consumidor, mientras que se encuentra viendo una amplia oferta de marcas y productos en anaquel digital o físico.

Hoy, es un reto más grande para las marcas captar la atención del consumidor, sobre todo lograr el objetivo antes mencionado, ya que los usuarios cada vez están más informados, aspecto que los lleva a tomar una decisión de compra más informada.

Algunos especialistas en marketing subrayan la importancia de conectar con el consumidor en el momento de la verdad, es decir, en aquel instante en que el consumidor observa detalladamente un producto y decide cómo realizar una compra.

Pero son pocas las marcas que logran generar una experiencia tan atractiva durante el momento de la verdad que difícilmente logran que el consumidor realice una compra. Sin embargo, existen estrategias que permiten acercar cada vez más la marca consumidor, con el propósito de generar una asociación muy fuerte con la marca y de esta manera favorecer la compra de producto.

En este sentido, el posmarketing se trata de aquellas actividades de marketing que suceden luego de una compra, que junto con acciones de personalización es posible generar experiencias de consumo que aporten valor a la marca.

De tal manera que las experiencias posterior a la compra de productos y/o servicios son clave para desarrollar el posmarketing. Algunos ejemplos son programas de financiamiento, descuentos exclusivos, atención personalizada, horarios flexibles de atención, así como mantenimiento, garantías y servicios alternativos.

Con estas estrategias, los profesionales de marketing pueden crear campañas que permitan diferenciar a la marca de la competencia. Este tipo de estrategia implica conocer a los clientes, escuchar sus necesidades y con base a la información recabada, diseñar estrategias orientadas a la satisfacción de sus demandas.

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