Una marca es mucho más que un logo de un producto, ubicado en el anaquel de alguna tienda. Este concepto e mucho más amplio y puede estar involucrado con aspectos tan amplios como un país o tan específicos como un individuo. De hecho, todos tenemos lo que se conoce como marca personal, la cual se construye a través de un adecuado proceso de personal branding. Pero, ¿qué es lo que debemos considerar al momento de su creación? Precisamente respecto a este tema platicamos algunos de los puntos más importantes.

Tener una imagen clara y diferenciada respecto al resto de las personas es una de las piezas clave al momento de construir una marca personal. Desde el nombre con el cual nos presentamos hasta nuestra forma de vestir son aspectos que tienen que ver con este concepto. Hay que prestar atención en este punto: regularmente esto funcionará como una especie de tarjeta de presentación, la cual, entre mejor sea, nos ayudará a generar mejores contactos y nos abrirá más puertas.

En el ámbito profesional, una marca personal nos puede ayudar a conseguir un trabajo o un ascenso, por lo que es fundamental trabajar en ella. Desde esta perspectiva es importante identificar cuáles son nuestros aspectos más fuertes y relevantes, con la finalidad de destacar los de manera clara y eficiente. Cabe destacar que es importante transmitir qué es lo que sabemos y podemos hacer para que el resto de las personas lo tomen en cuenta.

Otro de los aspectos que debemos cuidar cuando se está trabajando con el personal branding es la expresión oral y escrita. Esto será parte del modo en que nos proyectamos. Si lo hacemos con faltas de ortografía o con algunos otros errores, esto puede perjudicar la imagen que las personas tienen de nosotros e incluso puede llegar a centrarnos puertas.

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL