Si bien el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reveló que las empresas de varios sectores deben cumplir ciertos requisitos para reiniciar actividades después de la cuarentena, probablemente no a todas les queda clara la nueva realidad post cuarentena.

La realidad de las empresas será otra después de la cuarentena. La Secretaría de Economía, la Secretaría de Salud y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) definieron los requisitos y destacan:

  • Cuidar los aforos. No podrán regresar todos los empleados al mismo tiempo.
  • Realizar revisiones de temperatura para asegurarse de que ninguno tenga fiebre, uno de los síntomas de COVID-19.
  • Se deberá mantener una sana distancia, utilizar cubrebocas, colocarse gel antibacterial, sanitizar las instalaciones, etcétera.
  • Por sorteo se aplicarán inspecciones para ver el cumplimiento de las empresas.
  • Se procederá legalmente contra las empresas que no cumplan lo establecido, no como las cordiales invitaciones extendidas para que cerraran en la Fase 3.
  • Deberán solicitar la reapertura ante una oficina especializada en determinar cuáles son capaces de hacerlo y ante la que se comprometerán a seguir las normas, legalmente.
  • Las compañías deberán contestar cuestionario de unas 60 preguntas.

Partiendo de esto, las oficinas se transformarán, como parte de esta evolución post pandemia y se deben ceñir al menos a cinco transformaciones marcadas:

Adiós a las oficinas llenas

En México queda claro que las oficinas deberán turnar la asistencia de sus empleados, implementando home office con algunos y recibiendo a otra parte en las instalaciones.

Esto es lo que están haciendo Google y Facebook, cuyos empleados pueden trabajar de forma remota hasta 2021, Twitter permite a los empleados trabajar desde casa “para siempre” y todos en conjunto solo permiten la asistencia física a los indispensables.

Menos empleados para todas las operaciones

Este punto es desafortunado porque implica desempleo. De acuerdo con una evaluación preliminar de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la pandemia de COVID-19 tendrá un efecto en un aumento del desempleo de hasta 24,7 millones de personas.

Suponiendo una disminución del 2 por ciento en el PIB mundial para 2020, la OIT espera que el desempleo mundial aumente en 5,3 millones, mientras que una caída del 4 por ciento en el PIB resultaría en 13 millones. Finalmente, en el peor de los escenarios, el PIB cae 8 por ciento y por ende en el desempleo global de 24,7 millones.

Statista

El ahorro debe ser prioridad

Según las estimaciones de la OIT, los trabajadores perderían entre 860 mil millones y 3.4 mil millones de dólares en ingresos laborales solo este año, lo que dificultará la recuperación de esta crisis, por lo que es momento de adquirir solo lo vital y dejar de lado el lujo, poner en práctica el ahorro como indispensable.

Adiós al contacto

Si bien es un aspecto estrictamente trivial, es una realidad que muchos matrimonios en el mundo se originan en la oficina porque es un sitio en el que la gente pasa tanto tiempo que termina encontrando el amor. Por ejemplo, Southwest Airlines reveló hace 21 años que más de 1,600 de sus 26,900 empleados estaban casados ​​entre sí.

Pero esto dice mucho del contacto humano y social necesario para algunos profesionales que suelen necesitar una oficina para desarrollar sus habilidades interpersonales, las que generalmente son las que los impulsan a ascensos o crecimientos profesionales vs quienes no lo requieren.

Pésima comunicación 

El one to one ocurre por una razón: no todos logran expresarse de manera adecuada con la tecnología y no todos entienden lo que se les quiere decir por medios digitales, por ello es que la comunicación será mala con muchos empleados.

Solo basta con decir que si un superior tarda en responder no hay mucho problema, a menos que sea un asunto urgente, pero si un empleado se tarda en responder, el jefe supone que no está haciendo su trabajo. Esto puede derivar en despidos.

Te recomendamos: 

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL