Letreros, letreritos, letrerotes

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Los letreros son parte de la naturaleza comercial de las ciudades, se colocan para enterar de la existencia de puntos de venta, para hacer oficial la entrada de las ciudades y para advertir a transeúntes y conductores sobre las reglas viales. Los letreros son la muestra más palpable de la civilización humana, pues nos recuerdan que cada uno de ellos albergan información, productos o servicios, así como la posibilidad de referentes de localización.

En la antigüedad, los letreros eran parte de la chamba de los comerciantes y el gobierno, luego con el tiempo para poner orden, se establecieron reglas para la colocación, algunas relativas a las dimensiones, los colores, las tipografías e incluso los materiales. Existen ciudades que resguardan patrimonio de la humanidad, las cuales que cuentan con planes de manejo urbano que regulan la actividad de los rotulos y luminosos.

De un tiempo relativamente corto a la fecha, existen una tendencia por colocar letreros gigantes iluminados para anunciar la existencia de grandes tiendas, los corporativos colocan sus nombres en dimensiones visibles y los destinos turísticos ponen en las entradas de sus ciudades los nombres de las mismas, para que locales y visitantes puedan hacerse fotos, para que logren ubicarse geográficamente y para generar una especie de empatía con los símbolos de la marca destino.

En relación a los rotulos, las regulaciones son dadas por los ayuntamientos, en ocasiones estos prevén la colocación de ciertos materiales y dimensiones, restringen ciertos modelos o tipos, le dan normatividad a las alturas y como he mencionado a los materiales.

En el caso de los letreros monumentales de ciudades, es importante hacer notar que ayudan a la promulgación del destino, pues es una oferta tentadora para que los visitantes se hagan fotos y videos, además de convertirse en un referente de reunión para los locales.

Si usted esta pensando en apostarle a este esfuerzo que mezcla la identidad corporativa con el BTL publicitario, debe tomar las siguientes recomendaciones:

1.- Siga la ley, es recomendable tramitar los permisos, tener en cuenta las restricciones y contar con políticas de seguridad, pues antes que ser vistosos se debe priorizar el bienestar de vecinos y ciudadanos.

2.- Si la ley se lo permite, póngale galleta, póngale creatividad, busque que su letrero se convierta en un referente, que sea una especie de publicidad que con solo verla invite a los que la ven.

3.- Contrate a profesionales, ya sea para el diseño, la colocación o los tramites, pues en ocasiones por ahorrar unos pesos, las consecuencias son fatales.

 

 

 

 

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