Tras la toma de protesta del señor Donald Trump, las startups en México deberán generar nuevas estrategias para hacer frente al tipo de cambio y a la nueva política estadounidense que se avecina. Hacerlo les permitirá no sólo reaccionar a tiempo ante la volatilidad de los precios, sino adaptarse de mejor manera al mercado mexicano.

De acuerdo con estudios de HubSpot, el 75% de las startups en Latinoamérica logran consolidarse gracias a estrategias puntuales de Inbound Marketing. Esto es lógico, toda vez que el Inbound actúa como un imán para atraer a los consumidores potenciales de una manera galante y para nada invasiva, pues son ellos los que deciden ir hacia la marca y no al revés.

Al ser contrario al Outbound o Push Marketing (empuje de la publicidad hacia el cliente), el Inbound (Pull Marketing) asegura el Retorno de la Inversión en un 61%.

En este sentido, es una buena alternativa para que las startups enfrenten el contexto político y económico que se vive, pero para ello deben tomar en cuenta que toda estrategia de este tipo tiene que estar soportada en acciones digitales.

Checa 3 de ellas:

SEO (Search Engine Optimization)

Las startups deben considerar y perseguir su posicionamiento en la web. Por eso es indispensable que se familiaricen con el código HTML, la edición de contenidos, keywords y enlaces estratégicos, a fin de que su sitio sea más fácil de encontrar.

El 64% de las empresas tiene como prioridad desarrollar la presencia en SEO, según HubSpot, pues el objetivo es que el usuario encuentre lo que busca.

Contenido

En la actualidad las marcas no deben decirle al consumidor “cómprame”, sino darle información útil y relevante para él. El meollo es hacer que el contenido se amalgame con las marcas de una forma natural.

Acorde con la fuente antes citada, el 55% de las compañías están preocupadas por generar contenido editorial más que publicidad per se.

E-mail Marketing

Disciplina propia del Marketing Directo. Es muy efectiva cuando los envíos de información responden a una segmentación. Antes de dar clic al botón Enviar, hay que preguntarse a quién se le está hablando y sobre todo qué tipo de contenidos son más útiles para esa persona.

Si las empresas se limitan a enviar al por mayor un mismo documento se pondrán la soga al cuello, pues el hostigamiento se paga con el rechazo del consumidor y en el peor de los casos sus mails terminarán siendo Spam.

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