Emociones, una buena historia, personajes que conecten con el público y una narrativa que enganche hacen de un storytelling una estrategia de marketing BTL de alto impacto.

Desarrollar una historia que conmueve al target es una manera de que una marca destaque entre sus competidores, y sin duda es del tipo de campañas que consiguen el reconocimiento de especialistas en marketing a nivel mundial, y que suelen ser galardonadas en festivales internacionales, como el evento de Cannes Lions.

Tener una buena historia y trama, un tema de actualidad y que sea familiar para la audiencia, personajes con características similares a las del consumidor, emotividad, escenarios que denoten una época y ambiente específico y una definición clara de emociones a experimentar, son puntos básicos para hacer de tu storytelling una experiencia memorable, que refuerce la recordación de marca.

Pero esa efectividad puede ponerse en riesgo si se cometen los siguientes 7 errores:

Poner el producto como protagonista de la historia

Tal vez el error que podría afectar más a tu marca, ya que el protagonista de tu storytelling deben ser los personajes, las emociones y la propia historia, no el producto, porque de hacerlo así, más que un storytelling parecerá un comercial de TV.

No plasmar algo inspiracional

Narrar la historia de alguien exitoso, de una persona que ante adversidades ha llegado a un lugar privilegiado, son buenas maneras de plasmar personajes y situaciones a las que el target aspira, y dar una razón y motivación al consumidor también favorece tu storytelling.

No contar con los creativos correctos

Es necesario que para cualquier estrategia de marketing BTL se cuente con el equipo creativo capaz de realizar un buen trabajo, que proponga, innovador y que pueda plasmar tus objetivos de marca correctamente en tu storytelling.

Contar tu historia siempre desde el inicio

Dependiendo de los objetivos, tipo de consumidor, historia y campaña que se desea generar, se debe considerar si es pertinente iniciar la historia de forma convencional, es decir, con un principio, clímax y desenlace normal, o conviene empezar por el final.

Olvidarse de la relevancia que tiene tu marca en la historia

Así como un storytelling no debe tener al producto como protagonista, sí es necesario que en la historia se involucre a la marca, lo que significa que se debe contar cómo la brand beneficia o repercute en la vida de los personajes.

Utilizar términos rebuscados

Estás contando una historia a un público diverso, por lo que un lenguaje sencillo, coloquial, que conecte de forma emocional, y que los personajes no se vean forzados a utilizarlo resulta más conveniente que palabras rebuscadas.

No definir desde el inicio las emociones del storytelling

Las emociones son el ingrediente principal de cada historia, y como tales, es necesario que éstas se definan desde la planeación y realización del storytelling para que el target, cuando sea expuesto a tu historia, experimente emociones similares y así se genere el impacto esperado, e incluso rebase tus expectativas.

 

 

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