¿BTL en el 2019?

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Cuando se hablan de líneas, estereotipos, áreas o perfiles es complicado intentar dar ‘nortes’ exactos en rubros como el marketing, si bien el cierto que los números nos revelan tendencias y por tanto predilecciones que se traducen en conductas, lo cierto es que el comportamiento humano nos sorprende.

Nada de raro tiene que zonas de ejercicio publicitario se interroguen sobre si lo qué se está haciendo en la actualidad es correcto, si funciona o en qué cajón debe de ir. Los mercadólogos nos creemos futurólogos, por eso nos encanta definir lo que está por suceder, algunos afilan el colmillo por la parte numérica, otros tantos por la empírica y el ojo de buen cubero, además de aquellos que mezclan las matemáticas con las corazonadas.

Este año me parece que será un 2019 positivo en términos generales, complicado en sectores muy particulares. La complicación mayor la veo en temas digitales, si bien es cierto que las empresas se introducen en estos campos, lo que hicieron muchas de ellas fue transportar su aburrida teoría publicitaria del campo físico y llevarla a las plataformas digitales.

La mercadotecnia tiene mucho por hacer, hace mucho por nosotros y requiere de que hagamos un tanto por ella.

El año que arranca no esta dicho por completo, veremos muchas activaciones relacionadas con la tecnología, la guerrilla se intensifica intentando abrirnos los ojos aunque parezca que es a la fuerza, otra tendencia que veo fuerte, es la de mezclar el arte con la publicidad, lo cual me parece espectacular.

Uno de los puntos que deseo tocar es que así como el BTL cobró fuerzas por su capacidad de personalización, de sorpresa y de salir de los formatos, algunas de las herramientas BTL empleadas en el pasado están a nada de pasar a mejor vida, un puntito más y dejarán de ser BTL para convertirse en ATL. El motivo es sencillo, cuando se pierde el ánimo de generar expectativa, el nivel de atención personal y cuando se usa lo que otras marcas ya lanzaron, estamos ante una ola y no ante un pico. El BTL es punta de lanza.

El contar historias seguirá fuerte este año, por eso todo lo que hagamos debe testificarse y recabarse en formatos de foto y video. Hacer activaciones, concursos, conciertos, sorteos y cualquier acción que nos lleve al BTL, y no darle un monto a la cobertura, es desaprovechar el material y sus posibilidades futuras.

Por último quiero subrayar que el BTL no trabaja solito, es una estrella para conseguir objetivos muy específicos, pero el BTL no es la magia para cuestiones que se deben atender constantemente como protocolos de atención al cliente, disponibilidad de producto e información fidedigna, si va a destinar presupuesto en BTL recuerde que la administración no miente, primero las bases, aplique este año los fundamentos del marketing, ya luego se luce en la planeación del 2020.

 

 

 

 

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