De acuerdo con SEMrush, el neuromarketing “es el estudio del proceso de la toma de decisiones de un consumidor antes, mientras y después de comprar”. Estos momentos dicen mucho a las compañías para diseñar un plan para motivar al cliente potencial a adquirir sus productos sobre los de otros, determinado ante las reacciones del cerebro analizadas.

 

Esto es aplicable al punto de venta físico y durante la pandemia, resulta fundamental para los supermercados, al presentar solo productos de vital relevancia, mismos que representan en lo que los consumidores priorizan sus gastos en medio de una crisis.

Sin embargo, los supermercados dejan cerca artículos que terminan por comprar, aún cuando no son los de la casta básica, lo que ayuda a las compañías a recuperarse. Pero, ¿cómo lo logran? El cerebro reptiliano es parte importante en este proceso, determina las conductas las instintivas y las emociones primarias. En el punto de venta por ejemplo, aplica al elegir una marca sobre otra de forma instintiva.

La parte difícil de “convencer” es el Córtex cerebral, la que regula la parte racional y evolucionada, en relación directa con los procesos psicológicos superiores y la que se dedica a analizar las ventajas y desventajas de una situación antes de tomar una decisión al respecto.

Esta es la que detiene o hace avanzar a una persona sobre decidir al consumidor sobre si comprar o no un producto o servicio de alto precio, lo hace reflexionar sobre si le brindará verdaderos beneficios o solo es el momento el que lo está impulsando a una compra que al final no le será redituable.

Por medio de esos dos fundamentales funciones, entre miles y miles de partes de un complejo sistema, es que el cerebro actúa al comprar en el supermercado y que neuromarketing determina una motivación que las marcas suelen aprovechar.

Imagen: Bigstock

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