• Apple y Google se asociaron, los archirrivales tecnológicos hicieron una rareza y decidieron ir juntos contra el COVID-19.

  • Android de Google y iOS de Apple tienen alrededor de 3 mil millones de usuarios entre ambos.

  • Esto es más de un tercio de la población mundial.

Apple y Google se asociaron, los archirrivales tecnológicos hicieron una rareza y decidieron ir juntos contra el COVID-19.

Android de Google y iOS de Apple tienen alrededor de 3 mil millones de usuarios entre ambos, más de un tercio de la población mundial.

Tim Cook anunció que junto a Google, rastrearán la propagación de Coronavirus en el mundo, por medio de data a la que las empresas tienen acceso desde los smartphones, sin volar la privacidad del usuario.

“El rastreo de contactos puede ayudar a retrasar la propagación de COVID-19 y puede hacerse sin comprometer la privacidad del usuario. Estamos trabajando con Sundar Pichai y Google para ayudar a los funcionarios de salud a aprovechar la tecnología Bluetooth de una manera que también respete la transparencia y el consentimiento”, explicó por medio de su cuenta oficial de Twitter.

La unión consiste en que iPhone y Android intercambien de forma inalámbrica información anónima por medio de aplicaciones administradas por las autoridades de salud pública.

La tecnología alerta a los usuarios si han entrado en contacto con una persona con el virus, que se llama rastreo de contratos, que fue hecha para frenar la propagación al decir a los usuarios que deben ponerse en cuarentena o aislarse después del contacto con un infectado.

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Ambos sistemas operativos, iOS y Android, la tendrán a mediados de mayo. Consiste en dos pasos:

UNO. El paso inmediato es que el usuario descargue la app y al agregar en sus datos que es positivo de COVID-19, los usuarios a los que se acercaron durante los últimos días serán notificados de su contacto

DOS. En un segundo paso, ambas compañías agregarán la tecnología directamente a sus sistemas operativos para que el software de rastreo de contactos funcione sin tener que descargar una aplicación, pero ahí los usuarios deben dar el permiso.

Ahí entra la polémica porque esto significa que deben compartir datos personales, información de salud sensible y su ubicación, pero las firmas aseguraron que cuidarán su privacidad.

“Todos nosotros en Apple y Google creemos que nunca ha habido un momento más importante para trabajar juntos con el fin de resolver uno de los problemas más urgentes del mundo”, concluyeron las compañías en un comunicado conjunto.

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