Hace apenas 15 años esto pudiera resultar impensable: una pareja de jóvenes se casan o se van a vivir juntos, pasan los meses, luego los años y ¡no vienen los hijos!.  En esa época cualquiera pensaría que la razón de ello era que él o ella tenían algún problema de salud o económico y por eso no llegaban los hijos. 

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Hoy dicha escena es más que común, la razón: de momento no quieren tener hijos, o tal vez nunca. A este tipo de parejas se les llama DINKS (Double Income no Kids, doble ingreso no hijos).

En México cada vez hay más personas que se suman a este mercado. Por lo regular son parejas cuyos integrantes se encuentran entre los 25 y 40 años, trabajan ambos y por eso el doble ingreso, en muchos casos son altos,  sin ser precisamente ricos, lo cual les permite gastar en ellos mismos. Su prioridad es el éxito profesional y pasar tiempo de calidad con su pareja.

Una de las características básicas de este mercado es que son grandes consumidores de bienes de lujo o los también llamados bienes no esenciales, tales como:

  • Prendas de vestir de marcas reconocidas
  • Bebidas finas
  • Viajes de compras y de ocio
  • Exclusivos artículos de decoración para el hogar

En México no existe mucha información al respecto, sin embargo, en los últimos años se han publicado datos interesantes, como los arrojados en un estudio elaborado por De la Riva Group en el 2008, donde se afirma que los DINKS generan una derrama de $220 mil millones de pesos anuales. Los DINKs se encuentran en todos los niveles socioeconómicos (NSE), con un promedio de gasto mensual de $13,734 pesos en productos y servicios.

Con relación a las ocupaciones de los integrantes de este grupo,  el estudio de De la Riva arroja que

  • 39% son empleados del sector privado
  • 27% son trabajadores por cuenta propia y
  • 18% son empleados del sector público;
  • 11%. Son profesionistas independientes y propietarios de negocios.

El caso de Esperanza y Luis.
Informa BTL platicó con Esperanza y Luis, una pareja DINK. Ella tiene 30 años recién cumplidos, él 31. Ambos trabajan y estudian un posgrado. Llevan casi dos años viviendo juntos y cuando sus familias se enteraron pensaron que pronto vendrían los hijos, sin embargo, eso no ha ocurrido, y es por decisión propia.

Esperanza: “sinceramente no me interesa demasiado andar cambiando pañales o salir corriendo a llevar  niños al colegio a esta edad, creo que estaría bien más adelante…ahorita me quiero concentrar en terminar mi Maestría y ascender en mi trabajo, viajar un poco más y ya después, ¿por qué no?… ahora que puedo, disfruto”.

Luis: “A mi si me gustaría tener hijos, pero no ahorita…quiero comprar un departamento bonito, ya no andar rentando, comprarme un mejor auto, viajar y disfrutar con ella… cuando estábamos muy chicos siempre queríamos ser grandes para trabajar, ganar dinero y hacer lo que quisiéramos, hoy ya puedo, entonces mejor me espero un rato y  ya después, entonces sí, no tengo prisa”.

Cabe resaltar que en la actualidad se ha hecho la distinción entre DINK y DINKY (Double income no kids yet) para referirse a aquellos que piensan tener algún día hijos, de los primeros, a los cuales ya se les ubica como los que no quieren tener hijos nunca. En nuestro país, dicha diferenciación de mercado aún no se ha estudiado a fondo.

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