Todos los que nos dedicamos a la Mercadotecnia y empleamos comunicación BTL tenemos muchísimo que aprender. No sólo de esos grandes gurús que encontramos en prestigiadas conferencias o en las estanterías del área de negocios en librerías. Prácticamente, si abrimos bien los ojos, la comunicación Below The Line está en todas partes y en cada profesión. Veamos por ejemplo, algunas grandes lecciones que podemos tomar de un rockstar:

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1) Un Rockstar nunca empata sus conciertos con la competencia. Ellos saben perfectamente que es mejor elegir el mejor momento que competir en tiempos con otros músicos. Por ello, eligen fechas donde no haya otros conciertos que puedan atraer a sus seguidores y causar una asistencia menor en sus actuaciones. Esto aplica para cualquier estrategia BTL, ante un inmenso ruido de mensajes en la calle, el timing es muy importante. Cuando todo mundo esté comunicando, espera, cuando haya silencio, sal a sorprender. Tu mensaje no competirá con tantos otros y tampoco se perderá.

2) Un Rockstar mezcla exitosas rolas del pasado con nuevas. Sus conciertos van más allá del último disco. Si bien la gente quiere escuchar sus nuevas rolas, también tararear las famosas. Y, si éstas surgen con nuevos arreglos y versiones, se convierten en nuevas y atractivas propuestas. Una estrategia BTL también puede echar mano de los mensajes que han mostrado ser efectivos en el pasado y refrescarlos para impactar de nuevo de una manera diferente. No hay nada nuevo bajo el Sol, pero definitivamente si puede haber muchísimas cosas diferentes.

3) Un Rockstar no tiene clientes, tiene fans. Esto es el deseo de toda marca. No basta con que te compren, es necesario que te amen para seguirte comprando. Esto implica una identificación y empatía completa, el deseo de todo estratega es lograr esa fidelidad en su target. En el caso de las marcas hay pocos pero muy buenos ejemplos: Ferrari, Apple, Nike, Adidas, Armani, Ralph Lauren, por citar algunos. Gente que compra tu marca, la presume y la seguirá comprando.

4) Un Rockstar sabe que esos fans son su equipo de marketing. No existe un mejor equipo que aquel que trabaja por ti todo el tiempo. Incluso sábados, domingos y días festivos. Literalmente, lleva puesta tu camiseta y te recomienda por todas partes. Comunica con orgullo tus bondades a sus redes sociales. Y lo mejor, no cobran ni un peso.

5) Un Rockstar sabe que para vender rolas, tiene que hacer conciertos. Para que conozcan tu producto, es necesario mostrarlo. Y qué mejor manera de hacerlo que en vivo, face to face. No vivir sólo en Internet o los medios masivos, lograr que la gente viva esa experiencia. Para que tu target te compre es necesario que te pruebe, y alguien que no te conoce, simplemente no puede ser tu fan.

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