• Nuevamente Zara es acusada de apropiación cultural por tomar la idea de las bolsas tradicionales mexicanas de 50 pesos, que vende en 600 pesos.

  • Las ganancias no llegan a los creadores de comunidades mexicanas, se van a las arcas del multimillonario dueño de Grupo Inditex, Amancio Ortega.

  • Grupo Inditex reportó pérdidas trimestrales, con 409 millones de euros entre febrero y abril de 2020.

La apropiación cultural es un tema que aqueja a México por ser tan rico en cultura y tan frágil en leyes, derivando en diversos casos de marcas internacionales que vienen al país, se enamoran de sus productos y se llevan la idea a sus naciones, sin que las autoridades hagan algo al respecto. Para muestra el caso de Zara y previamente el de Carolina Herrera.

En ambos casos es evidente la apropiación, pero en ninguno se han ejercido acciones compensatorias para los mexicanos. Recordemos el caso del diseñador Wes Gordon, quien se llevó un bordado proveniente de la comunidad de Tenango de Doria, Hidalgo, y otros de  la región del istmo de Tehuantepec, en Oaxaca, además del famoso sarape de Saltillo, Coahuila.

Aunque la secretaria de Cultura del país, Alejandra Frausto, envió una carta de reclamación a ambos diseñadores pidiendo que aclararan si las comunidades portadoras de estas vestimentas se iban a beneficiar de las ventas de la colección, esto no ocurrió.

Con esta muestra es que otras marcas se aprovechan de las ideas y muestra culturales de México, y ahora es Zara la que aparece en este sentido.

La marca de ropa accesible, propiedad de Grupo Inditex, vende una bolsa de mandado,  como las que hacen de yute artesanos mexicanos y que se venden en tianguis y mercados en unos 50 pesos, solo que Zara saca una enorme ganancia con esa idea y la vende en unos 600 pesos.

Obviamente con un nombre más “chic”, le pusieron “Bolso shopper rayas” y después de críticas señalando la apropiación evidente, la retiraron de su sitio online, pero solo en México porque en España sigue apareciendo para venderse y sacar ganancias que no van a parar a las comunidades mexicanas, sino a las arcas del empresario Amancio Ortega.

Tiene un precio de 22.95 euros y sigue disponible en dos colores:

Además de que sus prendas de pocos usos terminan rápidamente en la basura y por ende, creciendo los desechos a nivel mundial, ahora la marca también figura entre las que se apropian las ideas de otros, incluso ha ocurrido antes con artesanos mexicanos, pero también con diseñadores de otras partes del planeta.

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