El consumo es definido por distintos factores, los cuales van destacan aquellos que cubren mejor las necesidades de los clientes, los que están realizados con mejores productos e incluso aquellos que cuentan con una mejor promoción de marca, la cual puede ser causada de manera directa (a través de anuncios, activaciones, promociones, eventos, etc.) o de modo indirecto, como lo ha hecho Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, quien, debido a su particular predilección por la comida rápida, ha promocionado el consumo de este tipo de alimentos, de acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Pensilvania.

En dicho estudio se revisa cuál es la influencia que tiene la dieta de Donald Trump en las personas que siguen contenidos relacionados con sus medios. Las personas que siguen información al respecto a través de distintos canales consideran que la comida rápida es socialmente aceptable, por lo que terminar con comerla.

De acuerdo con información presentada por el estudio, se considera que la alimentación de Donald Trump y el impacto que puede tener en la gente que sigue su dieta con detenimiento puede derivar en problemas para la salud, como, por ejemplo, en diversos transtornos alimenticios como la obesidad o en enfermedades que están relacionadas con este aspecto, como es el caso de la diabetes.

Esta investigación resulta importante para la salud pública en la medida de que Estados Unidos es un país en el cual se estima que tres de cada 10 adultos tienen problemas con su peso, de acuerdo con datos de Gallup.

Según datos de Statista, los ingresos generados por la industria de la comida rápida ascendieron este 2020 a los 256 MMDD. Entre las marcas más valiosas en este segmento (en prácticamente todo el mundo) destaca McDonald’s con 124.9 MDD, mientras que Yum! se ha posicionado como la empresa que más ingresos ha generado con 5.69 MMDD.

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