Donald Trump, presidente electo de los Estados Unidos, anunció este martes su intención de cancelar el contrato para la construcción de un nuevo avión presidencial, conocido como Air Force One, debido, dice, a los altos costos que implica.

En su perfil de Twitter, el magnate afirmó que el contrato con la firma Boeing era demasiado caro, por lo que lo cancelaría.

La nueva aeronave oficial  fue elegida por el mandatario saliente Barack Obama en 2015, luego de que en 2008 iniciara la búsqueda para reemplazar al Boeing VC-25 que sirvió desde los años 80, iniciando con el presidente Ronald Reagan.

Aparentemente, a Trump no le agrada la idea de un nuevo avión presidencial, aunque en su tuit no especificó si durante su administración utilizará el actual Air Force One de 30 años de edad o viajará en su conocido jet privado.

Por su parte, Boeing precisó que actualmente tienen un contrato de 170 millones de dólares con el gobierno de Estados Unidos para desarrollar las capacidades de una aeronave compleja como el Air Force One.

Nos interesa continuar trabajando con la Fuerza Aérea de EU en las siguientes fases del programa para permitirnos entregar los mejores aviones para el presidente, al mejor precio para el contribuyente.

Boeing ha sido el proveedor del avión presidencial en Estados Unidos desde 1943, con el entonces mandatario Franklin D. Roosevelt.

En la actualidad, su principal cliente es la aerolínea Ryanair, que hasta junio de 2016 le había entregado 39 aviones.

El costo de una aeronave fabricada por la compañía oscila entre los 80 millones de dólares y los 400 millones de dólares.

Tras al anuncio de Trump, las acciones de Boeing descendieron 0.9% en las operaciones diarias de la bolsa en EU.

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