La sostenibilidad en los empaquetados de los productos es un tema que preocupa a las compañías que pretenden generar un impacto positivo al medio ambiente.

En los últimos años, organizaciones civiles, gubernamentales, marcas y minoristas han estado generado conversación alrededor del tema de la sustentabilidad, con el propósito de que los empaques vayan más allá de un solo uso. O mejor aún, que el uso de bolsas u otra herramienta de plástico tenga un menor uso, causando cambios en el consumo de la sociedad.

El cambio ha iniciado también de la mano de algunas compañías. PepsiCo, por ejemplo, ha declarado que su embalaje será cien por ciento reciclable para 2025. Actualmente, los empaques de bebidas constituyen un desafío importante para las compañías, y que es uno de sus principales canales de comunicación con el consumidor. 

El consumidor actualmente está buscando opciones más sostenibles, donde la sostenibilidad es, incluso, un elemento para realizar la compra el producto,; y en ocasiones, siendo un motivo más para pagar de más.

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De acuerdo con Smithers Pira, investigaciones recientes muestran el interés del consumidor por elegir envases sostenibles. El consumidor está adoptando un enfoque diferente para reducir su impacto ambiental, de modo que el empaque es uno de los aspectos que mayor impacto tiene en el ambiente, pero que a través de una pequeña acción, su consumo, es posible causar un cambio en el ambiente, en tiempo presente, pero también para generaciones futuras.

La sostebilidad en el empaque es importante porque es una media que puede respaldar los objetivos comerciales de las empresas. Starbucks México, por ejemplo, ha empleado medidas para que sus clientes utilicen vasos reusables. Asimismo, el retailer promueve el uso de tazas y termos. Para 2020, Starbucks se comprometió en eliminar los popotes de plástico de uso único a nivel global. En tanto, Head & Shoulders, fabricó una botella reciclable de shampoo con plástico recolectado en playas. 

Según estimaciones, se prevé que sin el control de desperdicios,  podría existir más plástico que peces en el océano para 2050.

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