Uno de los personajes más reconocidos de su época que destacó por su trabajo en las letras y por su manera auténtica de vivir la vida alejado de los prejuicios sociales fue el poeta Salvador Novo, un homosexual declarado que aún después de 40 años de muerto tiene mucho qué enseñar al mundo de la publicidad BTL.

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Tal vez la primera enseñanza se dio gracias a que en su juventud dejó la carrera de Derecho, no por el hecho de dejar la escuela, sino porque eso lo colocó en el camino de las artes, al lado de otro grande letrado, Xavier Villaurrutia.

Ambos fundaron la compañía de teatro Ulises en 1927, un recinto donde cada presentación estuvo acompañada de las estrategias Below the line para acercarlas a los gustosos de las representaciones teatrales y manifestaciones artísticas.

En 1928, Novo fundó la revista Contemporáneos, y luego participó en el lanzamiento del Instituto Nacional de Bellas Artes en 1947. Un lugar que a la fecha alberga los mejores trabajos de los artistas culturales, así como exposiciones, eventos y demás acciones BTL.

Fue nombrado “Cronista de la Ciudad de México” por el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz. También recibió el Premio Nacional de Lingüística y Literatura. Galardones que reflejaron el alcance de su marca personal.

Otra de las cosas que evidencian lo anterior es que la calle donde vivía fue rebautizada con su nombre, y actualmente es parte del Barrio de Santa Catarina, en Coyoacán.

La sátira en los escritos de Salvador Novo fue reconocida como la “salida del clóset más provocadora de la literatura de habla hispana”, decía Carlos Monsiváis, pues en sus poemas Novo nunca dudó en externar sus pensamientos más “perversos” ni tampoco ocultar su orientación sexual o su gusto por las pelucas.

Un dato interesante es que el poeta dedicó buena parte de sus textos en criticar a Diego Rivera, ya que el pintor no le caía bien. A este tipo de satíricos poemas se les conoce como “La diegada”.

Foto: Shutterstock

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