Estoy seguro que el tema de los sitios de compra-venta les es familiar, los que crecimos a la par de la expansión del Internet, sabemos que son parte icónica de su desarrollo. Los usos primigenios son similares a los que proporcionan los puntos de venta físicos, pues tratan de colocar la oferta de bienes o servicios en un espacio para que los interesados puedan adquirirlos.

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El tema medular es el intercambio, el hecho de ofertar sin ser empresa o permitir expandirte si lo eres, la posibilidad de hacerlo en un formato más relajado y sin el fastidio de ver lo que el vendedor quiere y no lo que uno desea.

El comercio electrónico minorista generó un nicho décadas atrás, todos recordamos sitios como Ebay, Mercado Libre y Amazon, lugares donde al crear una cuenta puedes subir tus artículos, además de buscar entre categorías lo que te interesa.

Recuerdo las veces que ingresé en mi adolescencia, pues se corría el rumor de encontrar cosas más baratas, así que compré una funda para la computadora y un par de lociones, después la efervescencia murió, pensaba que el fenómeno había ocurrido de forma general, sin embargo, era mi apreciación pues el boom continuaba.

Los más conservadores y desconfiados desdeñaron el uso de esta aplicación y de cualquier adquisición en línea, pues se corren peligros que desde la lógica suenan como buenos argumentos, por ejemplo:

  • El timo puede ocurrir en cualquier momento, el mito urbano de los estafadores sucede en la vida real.
  • No todo lo que brilla es oro, lo digo porque los artículos solían estar en excelentes condiciones en las fotos publicadas y al llegar te convertías en una Magdalena llorando y echando madres.
  • El envío y sus retrasos desquicia a cualquiera, así que esperar podría llevarse días extras a los pactados o salir costoso comparado con lo adquirido.

Recordemos que las oportunidades son más visibles si nos guiamos en las tendencias que están sucediendo, por ejemplo, la onda hipster, vintage, y el reciclaje, les prendieron el foco a los creadores de segundamano.mx, los cuales cuentan ya con cerca de 3 mil seguidores en Twitter, 217 mil en Facebook y más de medio millón de anuncios publicados en su sitio.

Entonces resurge el furor por medio de la página que mencioné, solamente que a diferencia de los emblemáticos sitios de compra-venta, ahora el atributo principal es colocar lo usado. Aparece bajo la mezcla de BTL y ATL pues sus anuncios se transmiten en televisión abierta, los cuales son dignos de aplauso de pie.

Felicidades a la agencia productora pues aunque parte del mismo sentido cómico que los spots españoles, en nuestro país supera la gracia. Les dejo los videos para que juzgue por usted mismo, espero entonces ese tweet donde me comentará su opinión.

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