De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el plomo es un metal tóxico presente de forma natural en la corteza terrestre. Su uso generalizado ha dado lugar en muchas partes del mundo a una importante contaminación del medio ambiente, un nivel considerable de exposición humana y graves problemas de salud pública.

Cabe señalar que, este metal también se utiliza en muchos otros productos, como pigmentos, pinturas, material de soldadura, vidrieras, vajillas de cristal, municiones, esmaltes cerámicos, artículos de joyería y juguetes, así como en algunos productos cosméticos y medicamentos tradicionales.

Sin embargo, los niños de corta edad son especialmente vulnerables a los efectos tóxicos del plomo, que puede tener consecuencias graves y permanentes en su salud, afectando en particular al desarrollo del cerebro y del sistema nervioso, según la OMS.

Debido a sus consecuencias, en nuestro país la Norma Oficial Mexicana NOM-002-SSA1-1993, sobre los requisitos sanitarios y especificaciones de la costura de los envases metálicos para alimentos y bebidas, señala que debido a los efectos del plomo en los niños y adultos se deben emplear métodos para reducir los niveles de plomo que resultan dañinos al ser humano ante todo tipo de exposición.

Por tanto, la Norma Oficial Mexicana establece estrictamente la prohibición de cierre de o costura lateral del cuerpo de los envases metálicos con soldaduras que contengan plomo. Sin embargo, menciona que el cierre de los envases puede realizarse con soldadura eléctrica o costura con pegamento o cementada.

Asimismo, especifica que los cierres con soldadura eléctrica debe aplicarse a envases para productos alimenticios y bebidas, y los cierres cementados o pegados deben aplicarse a envases para productos alimenticios secos o en polvo.

De acuerdo con el Estudio de Packaging 2017 elaborado por el Departamento de Investigación de InformaBTL, un empaque innovador es aquel que es amigable con el medio ambiente. Según el estudio, 36.4 por ciento de los consumidores consideró innovador un empaque por ser biodegradable; inteligente (20.7 por ciento),  resellable (13.4 por ciento), abrefácil (12.6 por ciento),  envase flexible (11.1 por ciento) y comestible (5.7 por ciento).

 

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