A las mujeres les encanta chismosear, conocer la vida de las personas y mostrar lo mejor de sí mismas. En tal sentido, Instagram se ha convertido en el mejor amigo porque permite establecer una convergencia entre “la vida ideal” que se muestra en las fotografías y “la vida de las mejores enemigas o amigas”, relatada a través de las fotos

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Instagram se convierte en un aliado con una validez fundamentada en la alimentación de las conversaciones cotidianas de las mujeres, permitiendo diversos escenarios de convergencia sobre la vida personal, que ésta fundamentada en un realidad que se vive en fotografías en tiempo real o las “TBT”.

Lo cual facilita el establecimiento y asociaciones de las imágenes mentales, configurando nuevos imaginarios, que si no se aprovechan desde el marketing, se estaría desperdiciando un público potencial alto principalmente de mujeres entre los 25 y 40 años.

En tal sentido, si se da un proceso de comprensión desde la utilidad que puede generar Instagram como red, se abre un nuevo espacio de participación, que evidentemente incluye a las marcas, como influenciadoras principales para visibilizar a la marca.

Y esto, no como una forma de participación, donde la marca cuelga sus fotografías, sino como una estrategia publicitaria vinculante, capaz de movilizar al ser humano desde la emocionalidad, teniendo claro, que genera y que significa una marca en determinado contexto sociocultural, para apalancar la estrategia digital.

Aquí una clave para su desarrollo:

  • Muestre lo que la consumidora quiere ver: el proceso de influencia es importante para la mayoría de mujeres, siempre acuden a ver y revisar lo que otros le recomienda, aunque sea sólo por curiosidad. Por lo tanto, potencie las fotografías de sus consumidoras, para que en esas fotos estén inmersas imágenes alusivas de la marca, logre vincularlas a su Instagram, a través de repost de las fotos de consumidoras reales, no sólo para trabajar los testimonios, sino también para fortalecer el ego, la ambición, el reconocimiento y el poder, que son elementos muy fuertes y característicos que se refuerzan en las fotografías, porque logran vincular “la vida ideal” con una realidad trasladada a la virtualidad.

Porque no todas las personas interactúan en niveles de contacto físico o real, solo se siguen a través de las redes para conocer la vida del otro. Y cuando esto se entiende se logra vincular la marca, en las fotografías de las consumidoras claves, que facilitan el proceso de promoción orgánica, a través de Instagram, como red vincular en un escenario digital.

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