Los negocios que invierten en sus instalaciones convierten sus puntos de venta en verdaderas fuentes de publicidad, por que se deben enlazar disciplinas como la arquitectura, el diseño y la mercadotecnia.

Existen diversas restricciones según la ciudad de la que hablemos, pero en general, son permisos ante los ayuntamientos para temas del diseño arquitectónico de la fachada, así como los permisos para la construcción o modificación, licencias para la colocación de letreros luminosos o estructuras que soportan espectaculares con campañas que van cambiando según la temporada y ocasión.

Algunas empresas le apuestan a los edificios históricos o icónicos, por lo que su preservación es un tema fundamental, ya que el flujo de personas y el transito del personal pueden deteriorarlos si no existen planes especiales para su cuidado y conservación. Las políticas ante tales lugares son muy particulares, por lo que se deben seguir lineamientos de seguridad establecidos por el área de protección civil, además de las normas provistas por instancias estatales y federales destinadas a proteger los monumentos y edificios históricos.

Las fachadas constituyen también un documento social que nos remite a la manera en la que las comunidades interpretan su estética, es por medio de ellas que podemos comprender parte de la comunicación visual de las ciudades. Al abordar el tema de los frentes de las empresas y negocios, podemos comprender el folclor particular de una región, sabemos su paleta cromática y la cantidad de palabras para trasmitir un mensaje comercial, así como las tipografías que se suelen usar.

En ciudades como Morelia existe una gama de colores para el centro histórico, un manual para los rótulos de los negocios y oficinas, además de que están exentas de colocar anuncios luminosos que no cuadren con los lineamientos. Hace unos meses estuve por Tijuana y me percaté de la influencia de EE.UU., pero con mezclas que acentúan los atributos mexicanos, una combinación muy peculiar, en donde abunda el arte callejero, los colores llamativos y el uso del inglés de la mano del español.

En el mismo viaje, visité San Diego, en donde pude ver la forma en la que las fachadas exhiben una estética mas limpia en cuanto propuestas gráficas, en materia de saturación, emplean uno o dos colores, sus logos son muy tipográficos y los anuncios de los negocios tienden más a las frases que a las fotografías.

Los pórticos, entradas, recibidores y fachadas son la parte de primer contacto para los clientes, por los que deben remitir inmediatamente a los atributos que desean perciban sus audiencias, apostarle a dichos elementos es sin duda una inversión rentable, por lo que se deben contratar a profesionales que puedan trabajar en equipo para cumplir la misión:

a) Conseguir que el negocio sea una referencia en la ciudad
b) Trasmitir la filosofía sin necesidad de explicarla
c) Ser un imán para que las personas acudan o deseen hacerlo

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