Las marcas se comportan como los seres vivos: nacen, crecen, se desarrollan y en algunos casos mueren o se transforman. Interactúan con otras marcas y se desenvuelven en un ambiente cambiante que requiere de su evolución y adaptación.

Más notas relacionadas:
Marcas incluyentes que apuestan por familias homoparentales
Top de las 15 marcas más valiosas del mundo
Apple, Domino´s y Zara entre las 10 marcas con mayor crecimiento en los últimos 10 años

Como todo ser vivo las marcas también tienen anatomía. La compañía Better Business Brand realizó un símil muy interesante entra las partes del cuerpo humano y las actividades que una marca realiza y a través de un esquema muestra cada uno de estos elementos vitales.


Cerebro:
en una marca la mente es la estrategia. Un plan bien desarrollado que toma en cuenta las tendencias del mercado y los hábitos de los consumidores. Una marca debe evolucionar gradualmente y estratégicamente.

Oídos: esta parte del cuerpo equivale a escuchar la reputación que la marca tiene entre los consumidores. La gente de Better Business Brand asegura que lo difícil no es construirla, sino mantenerla; una escucha activa y atenta a la retroalimentación será clave para saber qué piensa la gente.

Voz: se trata de la comunicación. Según Better Business Brand una marca fuerte entrega mensajes consistentes con un único tono de voz. Su comunicación debe ir acorde a sus valores, posicionamiento y personalidad.

Ojos: es necesario saber a dónde se dirige la marca a través de una visión estratégica y realista.

Naríz: olfatear lo que hace la competencia y quiénes son los recién llegados al mercado será vital para mantenerte en el juego.

Pies: son el posicionamiento, dónde está parada la marca y cuál es su fortaleza en la parte del mercado que ocupa.

Brazos: ¿cuál es el alcance de la marca? El objetivo no es estar en todos lados y llegar a todas partes, la verdadera meta es alcanzar a tu público objetivo, estar dónde los clientes están.

Manos: representan la creatividad, la capacidad de crear productos e ideas innovadoras que le den una ventaja competitiva que la diferencie sobre otras firmas.

Ropa: es la imagen y la que genera el status. No importa si viste de Armani o usa unos jeans, lo importante es lucir profesional y consistente. Vestir elegante no significa que le va a gustar a todas las personas, lo mejor es verse como al cliente le gusta, con personalidad propia y con el objetivo de causar buena impresión.

Foto: Shutterstock

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL