Uno de los principales canales de la mercadotecnia below the line, y también uno de los más utilizados es el event marketing, cuya finalidad consiste en planear, organizar y ejecutar eventos para distintos fines, ya sea para la promoción de un firma, un lanzamiento o incluso para realizar el control de una crisis de marca. Si bien es fundamental que una etiqueta se centre en el mensaje que quiere dar o incluso en otros elementos como el venir en el que se llevará a acabo, es importante destacar que, además de todo eso, este tipo de acciones BTL deben estar concentradas en el asistente.

Del mismo modo que las empresas definen el target y la buyer persona en una estrategia, en el caso de un evento es necesario realizar parte de la estrategia del evento a partir del mismo asistente. ¿Qué es lo que espera obtener al ir a la actividad? ¿Qué se le puede ofrecer? ¿Qué le resulta atractivo? Son algunas de las preguntas que se deben responder al generar una estrategia de este tipo.

Una vez que se está ejecutando el evento en cuestión es necesario poner un énfasis fundamental en la atención y el servicio al cliente que se le brinda. La finalidad es clara: la comodidad y la satisfacción del asistente, que posteriormente será transmitida a otros consumidores potenciales. Debemos reducir al mínimo los tiempos de espera, el personal que atiende a los invitados debe ser atento y amable en todo momento, el mobiliario no sólo debe ser el adecuado para la acción BTL que se está realizando, sino que también es primordial que en cantidad sea suficiente, igual que los insumos cómo alimentos o bebidas.

Una vez que se ha terminado el evento en cuestión es totalmente necesario sondear la satisfacción del asistente, para saber no sólo qué se hizo bien o qué se realizó mal, sino para detectar áreas de oportunidad que puedan ser aprovechadas.

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