La constante preocupación de las empresas ante el creciente deterioro del medio ambiente, es algo que las ha llevado a ser participantes activos en el desarrollo de soluciones que habrán de requerir la colaboración tanto de sus consumidores como de los trabajadores y socios comerciales para así evitar que las problemáticas por las que atraviesa el planeta se agudicen.

Entre las empresas que se han ocupado por mejorar sus procesos de producción y tener como parte de su filosofía corporativa la economía circular está Grupo Bimbo. En su Informe Anual 2018, la compañía publicó que, gracias a 36 nuevos proyectos de eficiencia energética, pudieron evitar la emisión de más de 100,000 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera, esto de un total de 1.05 mil millones de emisiones de CO2 que produce anualmente a nivel global. 

Quizá la cantidad que ha dejado de emitirse no represente un alto porcentaje, comparado con la cifra total; sin embargo, más allá de un número uno de los puntos clave de los resultados expuestos por la empresa mexicana es que cada proyecto sustentable puesto en marcha es medible, lo cual permite conocer cómo ha beneficiado interna y externamente a la corporación, y de este modo saber si la iniciativa aplicada es eficiente, si cumple con los propósitos previamente definidos y qué tan rentable es para la compañía.

De iniciativas sustentables a estrategias de negocio

Una de las cuestiones más recurrentes entre las marcas que desean llevar a cabo acciones sustentables y con esto ganar el título de empresas socialmente responsables, es cuánto se tiene que invertir en una campaña o proyecto sostenible, pregunta de la cual deriva una segunda cuestión: ¿qué beneficios aporta al negocio? 

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Rosalía Rocha, directora general de Agencia Verde, agencia especializada en asesoría ambiental, mencionó en entrevista para InformaBTL que, para llegar a la definición de la estrategia más conveniente, en primera instancia, se debe hacer una investigación exhaustiva de la problemática a la cual la marca desea dar una solución, así como de la situación actual de la compañía con relación a ese problema para que, después de conocer ambos casos, se tenga la información suficiente y veraz que deriven en la elección de la iniciativa correcta que habrá de surtir un cambio real en el corto, mediano y largo plazo.

Como ejemplo mencionó la campaña de Herdez denominada “Recicla la lata”, realizada en julio de 2018, en la cual se daba a los consumidores dinero electrónico o tiempo aire, a cambio de latas vacías que eran depositadas en máquinas recicladoras. 

“Si bien esta acción que fomenta el reciclaje es importante, lo siguiente es conocer cómo fue el impacto de esta estrategia, es decir, que resultados arrojó, por lo que es vital llevar a cabo una medición de cada uno de los proyectos y campañas, de manera que las corporaciones puedan saber, a ciencia cierta, cómo han beneficiado al ambiente y qué tan conveniente han sido para su modelo de negocio”, explicó Rocha.

Para que una acción sustentable tenga los resultados esperados, es preciso que cada compañía defina la problemática que desea contrarrestar, lo cual la llevará a emprender un proyecto que realmente atienda esa situación y se generen los cambios previstos que habrán de impactar positivamente en el medio ambiente y sociedad. 

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Ante este escenario, conocer el nivel de emisiones de dióxido de carbono y otros gases a la atmósfera, saber la cantidad de litros de agua consumidos durante la fabricación de un número determinado de productos o tener presente el porcentaje de residuos generados, entre otros indicadores, no solo ayuda a definir el tipo de estrategias sustentables que deben realizarse a fin de retribuir al medio ambiente, sino también a que agencias especializadas propongan medidas que les permitan percatarse de aquellos resultados que obtendrán y de qué forma beneficiarán en su rentabilidad, gastos, posicionamiento, percepción y preferencia.

Pero la importancia de medir resultados de una iniciativa de índole sustentable no solo trae consigo efectos positivos para las corporaciones que las realizan, sino también para los clientes que se ocuparán de tener un consumo mucho más responsable al ser testigos de la disminución de recursos naturales y contaminantes que sus marcas han conseguido.

Hacer campañas sustentables no se trata solo de realizar acciones aisladas y a corto plazo, sino más bien de crear estrategias susceptibles de ser medidas para que cada empresa sepa cómo ha invertido y cuáles son los resultados que ha obtenido, porque al final del día será el consumidor quien cuestione y exija soluciones tangibles.

Agencia Verde

Rosalía Rocha, Directora General

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