Desarrollar estrategias que atrapen al cliente a través de los sentidos, siempre traerá buenos resultados, y lo que sucede al tener un escaparate no es la excepción.

En términos generales, un escaparate es una técnica y parte importante de un PDV que se ocupa de comunicar un mensaje, mediante un montaje de ciertos elementos visuales y decorativos, incluyendo por supuesto el o los productos que la marca desee promocionar, al tiempo que transmite la imagen y estilo de la tienda.

Según el autor del libro “Diseñar para los Ojos”, Joan Costa, una persona suele mirar entre 8 y 10 segundos una vitrina o escaparate, tiempo suficiente para que un buen montaje, diseño y comunicación surtan efecto y consigan que el posible cliente entre al establecimiento.

¿Para qué tener un escaparate?

Este tipo de estrategia de marketing es mucho más frecuente verla en una tienda departamental, ya que el tipo de productos y concepto que guarda este PDV le permite explotar el potencial que tiene un escaparate.

No obstante, se trate o no de un establecimiento de esta naturaleza, el hecho es que si se cuenta con un escaparate o se tiene pensado crear un espacio para ello, se deben tener bien presentes las funciones que desempeña para así definir si conviene diseñarlo y cómo beneficiará a la marca.

Entre las funciones que tiene destacan las 3 siguientes:

  • Comunica un mensaje e historia: el montaje de un escaparate no se hace al azar; siempre tiene una razón de ser cada elemento puesto en él. Desde el color de los muros, adornos, producto, hasta la ubicación y pose de los maniquíes son colocados estratégicamente para contar una historia y comunicar al cliente un mensaje que conecte con ellos y los motive a entrar para conocer más de lo que han visto.
  • Mostrar artículos nuevos y promociones: tener las novedades expuestas en un escaparate, al igual que precios especiales o el simple signo de porcentaje que alude a descuento, son dos elementos gráficos que causan interés en el target para no sólo seguir viendo en el interior del PDV, sino también para comprar.
  • Motiva compras por impulso: Javier Cervantes, doctor de la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM señala que, cerca del 90 por ciento de las decisiones de compra y consumo se hacen de forma inconsciente, lo cual también sugiere que las emociones intervienen en ellas. Por lo tanto, al ver un escaparate con un excelente montaje, que invite a entrar al PDV, y sobre todo que persuada al cliente a comprar lo que ha visto, el escaparate se convierte en una técnica que incita compras por impulso.

 

 

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL