Este 24 de julio se dio por concluido uno de los capítulos más dolorosos de la historia contemporánea de Reino Unido con la figura de Theresa May, para dar paso a un nuevo gobierno encabezado por Boris Johnson, quien ha sido nombrado formalmente como primer ministro de dicha nación por la Reina Isabel II, después de que su antecesora presentara formalmente su renuncia a la monarca inglesa, de acuerdo con medios como El Mundo y El Clarín.

Theresa May hizo su última aparición como primera ministra de Reino Unido en la Cámara de los Comunes, donde los legisladores de dicho país la despidieron con una ovación de pie. En su discurso final, la ex mandataria colocó el lazo entre los legisladores y los votantes y comentó que es la piedra angular de la democracia parlamentaria. Posteriormente presentó su renuncia de manera formal ante la reina Isabel II.

Después de este acto, Boris Johnson fue recibido por la reina en el palacio de Buckingham en un breve encuentro, en el cual la monarca le encomendó la creación de un nuevo gobierno.

Entre las primeras palabras que dijo Boris Johnson como primer ministro en el número 10 de Downing Street fue que el bréxit estaría listo para el próximo 31 de de octubre y que se llegará a un acuerdo nuevo y mejor.

El ahora mandatario explicó que considera que difícilmente se podría llegar a un bréxit sin acuerdo, pero que en dado caso de que llegue a suceder, Reino Unido abandonará la Unión Europea en los próximos 100 días cueste lo que cueste, según comentó.

Un bréxit duro, como el que plantea Boris Johnson, implica que el Reino Unido de la Unión Europea sin ningún tipo de acuerdo con ella, ni comercial ni migratorio ni aduanal, lo cual puede implicar un duro golpea a la economía británica y los bolsillos de las familias inglesas.

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