Por: Arturo González Salas
Twitter: @Artglez

En la anterior participación abordé el tema de la educación y los usos empí­ricos del BTL, en esta ocasión me adentro a una estrategia planeada sobre el mismo tema, utilizando el cine como una herramienta base y otros elementos como los accesorios complementarios.

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En 80 minutos Juan Carlos Rulfo consigue crear conciencia sobre el panorama de la educación en México. La sinopsis de la pagina web del documental menciona:

“¡De Panzazo! refleja la realidad de la educación en México y pone en evidencia que la sociedad mexicana pasa de panzazo en un sistema excluyente en el que no se logran aprendizajes para la vida”. www.depanzazo.mx

Este film cuenta con varios elementos de BTL que son dignos de análisis, por ejemplo la participación de figuras centrales como Carlos Loret de Mola y Denise Dresser, el respaldo de la organización ciudadana Mexicanos Primero, las entradas gratuitas para maestros, la buena ejecución del Social Media y la controversia como una especie de marketing viral de lo prohibido.

Al tocar un tema que parece tabú y llevarlo a la pantalla, es el mismo auditorio el que hace una cadena de recomendaciones, tal y como ha sucedido con Presunto Culpable y El Crimen del Padre Amaro.

Hace algunos dí­as me di el tiempo para ver la pelí­cula, aún esta fresca en mi memoria. Pensé que estarí­a en una sala solitaria, sin embargo, un 65% de los lugares estaba ocupado por un target muy amplio, la clasificación “A” que le otorgó fue la idónea para ver dentro del auditorio a niños, adolescentes y adultos.

El film causa risas y profundas reflexiones, va de los lugares comunes a la acentuación de la problemática, no baja el ritmo, mantiene en suspenso y buen ánimo al público, es ligera en su lenguaje, pero como todas las contradicciones mexicanas, llega a formular un pensamiento crí­tico ante un tema vital.

La estrategia de BTL que se fomenta al terminar la pelí­cula por medio de una boleta divisible, es rentable, además contiene un espí­ritu de trascendencia,  ya que pretende ir más allá de una campaña  de protesta momentánea.

La boleta indica 3 acciones:

La primera: orientada a exigir a las autoridades una mejor educación, la solicitud se deja en una urna ubicada en el lobby de espera de los cines.

La segunda: es una propuesta relacionada en la mejora de la escuela donde se interactúa a diario, la cual se debe entregar al director o profesor de la institución educativa.

La tercera: encaminada a un proyecto personal de actividad en pro de la educación, esta parte permanece con uno como recordatorio de nuestro compromiso.

La coincidencia del cine y el BTL, es que se expone un mensaje para potencializar y vender, a la educación le han amagado sus propios constructores, de ahí­ su dificultad para competir en la globalidad del aprendizaje, que hace muchos años paso de la memorización al desarrollo de competencias.

Gabriel Kahan, codirector de BrainPop (plataforma de educación virtual) ha comentado lo siguiente en la publicación de septiembre para Merca2.0 : “en México existe una computadora con Internet por cada 74 alumnos, por lo que es necesario que parte del presupuesto de la educación pública se destine a dotar de equipos  de cómputo a escuelas”. Advierte que de no hacerlo se corre el riesgo de acrecentar la brecha digital.

En materia de cine, educación o BTL, la responsabilidad de los resultados esta en los actores, es por ello que algunos paí­ses han comprendido el valor de construir en cada habitante el perfil de un agente de cambio.

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