Año con año, cada vez más empresas incursionan en e-commerce, esto no solo como una respuesta ante la digitalización y navegación diaria que se lleva a cabo en la red, sino también por las tendencias de compra que apuntan más hacia un shopper omnicanal.

De acuerdo con información publicada por la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), un 34 por ciento de los clientes digitales en el país adquieren un bien o servicio cada semana, siendo este el porcentaje de compra más alto, seguido de un 34 por ciento que compra algo cada mes; mientras que solo un 7 por ciento hace alguna adquisición de productos de forma anual.

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Y aún cuando aquellos que hasta el momento desisten de comprar en e-commerce, ya se por miedo a ser defraudados o sentir desconfianza al dar sus datos, es un hecho que el comercio electrónico sigue como un canal a la alza, el cual ha beneficiado a decenas de industrias y compañías.

¿Qué elementos influirán en el crecimiento del e-commerce en México?

Ante las exigencias del cliente online, las marcas que ahora yacen también en el canal digital han tenido que implementar diversas estrategias no solo de marketing para incentivar la adopción de las compras en línea, sino también acciones y cambios en términos de logística, distribución, eficiencia en los tiempos de entrega, entre otros aspecto clave para así ofrecer una experiencia de compra distinta, además de segura y eficiente.

Para que el e-commerce continúe con su crecimiento en el país y los mexicanos se sientan más cómodos, al momento de adquirir bienes y servicios, la AMVO sugiere las siguientes 10 factores a considerar para lograr dicho objetivo.

  • Modificar la cultura de emprendimiento; es decir, que el gobierno e iniciativa privada permitan una competencia más libre entre empresas, así como ofrecer capacitación para emprender de la manera más eficiente posible.
  • Disminuir la brecha financiera, lo cual requiere de un impulso al nivel de bancarización, así como diversas opciones de pagos que no se limiten a una tarjeta de crédito o débito, todo esto apoyado en sistemas de seguridad que garanticen el buen uso de datos y pagos del cliente.
  • Establecer sistemas que permitan realizar pagos sin que estos sean rechazados o no realizados, de lo contrario el cliente podría desistir de comprar ante un temor o desconfianza motivados por un mal funcionamiento de los sistemas de pago.

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  • Ofrecer certeza de que los datos personales, así como los que están en tarjetas de crédito o débito estarán seguros, sin que se haga un mal manejo de ellos.
  • Logística: hacer que el pedido llegue en 24 horas o en determinados días, según el retailer, realizar una buena distribución que derive en un stock suficiente, capacitar al personal en centros de distribución y contar con infraestructura adecuada, son acciones que ayudan a mejorar el servicio, pero sobre todo la experiencia de compra.
  • Buscar la capacitación del personal para que tenga el conocimiento y práctica suficientes para impulsar el canal digital de las empresas.
  • Facilitar la auto regulación, de manera que tanto gobierno como empresas garanticen un buen funcionamiento de sus tiendas digitales, así como el impulso de buenas prácticas al interior de la compañía.
  • Incluir la investigación y desarrollo tecnológico como parte esencial del e-commerce y para el análisis de comportamiento del shopper.
  • Conectividad digital que facilite la navegación en tiendas online.
  • Fomento de una economía colaborativa, en la cual gobierno, empresas y la academia participen de manera conjunta para que el comercio electrónico sea más funcional.

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